La fiesta está viva

Por: Rafael Cué *

Articulista invitado

 

Arturo Macías le ha dado una vez más grandeza a la tauromaquia, con su pundonor y torería. Respeto y honor a los toreros.

Mi primer contacto con gente profesional del toro, fue por el año 1981. Soñaba yo con ser torero, y mi padre —a quien debo y agradezco esta afición— me llevó con Don Rutilo Morales, novillero por los años 40, después banderillero de lujo, siempre en las filas de los mejores toreros, Figura entre los de plata. De Don Rutilo aprendí muchas cosas del toreo, de sus rituales, del toro, de la técnica de torear, pero sobre todo del inmenso respeto que debe existir al toro, al torero y al público. Este aprendizaje ha sido sin duda la base de mi afición, el respeto a las jerarquías, el respeto al espectáculo, a sus tiempos y formas.

Cuando en 1995, junto con tres amigos se decidió editar la revista Matador, uno de los objetivos fue jerarquizar a los verdaderos protagonistas de La Fiesta: al toro y al torero. No entendíamos cómo la gente le hablaba de “tú” a los matadores, incluso periodistas se igualaban con los hombres de seda y oro en los patios de cuadrillas y callejones. ¡Un sacrilegio!

22 años después, mucho ha cambiado en la sociedad, hablar de “usted” a los mayores está en desuso, hacerlo con las autoridades también. Yo sigo intentándolo, me cuesta no hacerlo con los toreros, aunque como es lógico, a muchos les doblo la edad, pero es que hay cosas que no deberían cambiar.

Una de las mayores aportaciones que brinda la cultura de la tauromaquia a la sociedad es precisamente ésa, la del respeto, la de la jerarquía y sobre todo la del honor. Defender con tu vida si es necesario tu vocación, tu pasión, tu derecho a la cultura. ¿Se imagina usted, amigo lector, si nuestros políticos tuvieran la mitad de ese honor?

El pasado sábado se llevó a cabo en la Monumental de Aguascalientes una corrida de toros para celebrar el aniversario 442 de la fundación de la ciudad. Lo recaudado será destinado a los damnificados por el terremoto del pasado 19 de septiembre; otra vez dando ejemplo la tauromaquia de su altruismo, siempre presente. Ante tal evento, la ciudad más taurina de este país llenó la plaza; en el cartel, cuatro mexicanos: tres de Aguas y uno avecindado ahí pero nacido en Teocaltiche. Arturo Macías, Joselito Adame, Arturo Saldívar y Luis David Adame, ante toros de San Isidro.

Durante la lidia del primero de la tarde, Arturo Macías ejecutó un ajustado quite por chicuelinas, de tan cerca que se pasaba al toro, éste lo volteó de fea manera, cayéndole el capote encima, lo que enceló al bravo astado a embestir al bulto que yacía en la arena, provocando una escalofriante herida en el cuello al torero. Momentos de angustia, momentos de miedo al comprobar una vez más la verdad que encierra La Fiesta, la danza artística entre la vida y la muerte, el poder brutal del toro ante el valor y gracia del torero.

Honor y respeto a los toreros, estos hombres son tan valientes que ponen en juego su vida a cambio de perseguir un sueño casi imposible de lograr, ser Figura del Toreo. Es tal su vocación, que logran cosas impensables para el resto de los mortales. Ya salirle a un toro es de incalculable mérito, luego desarrollar el sentimiento artístico ante las embestidas de los toros es aún más meritorio; lograr que la magia se dé ante un toro dentro de una plaza, es ya casi un milagro, todo con el único fin de crear arte y emocionar a la gente que tiene la sensibilidad de sentirse viva disfrutando con el toreo.

Ver a un hombre con el cuello abierto, tener la garra y voluntad de no dejar el ruedo hasta terminar su obra, y volver para torear a su segundo astado, es admirable. ¡Vaya ejemplo de hombría, de torería y de corazón! Estoy convencido de que los toreros son de los últimos héroes que quedan en el mundo; así como los rescatistas pusieron su vida en la línea por salvar a sus semejantes, los toreros lo hacen para alimentar su espíritu artista y salpicar a los aficionados con el arte de la tauromaquia.

Matador Macías, todo mi respeto, ha aportado usted grandeza a este arte y a esta cultura que defenderemos a muerte siguiendo su ejemplo y sintiéndonos orgullosos de admirar a los toreros.

 

Twitter: @rafaelcue

 

*Artículo escrito para el diario El Financiero, reproducido por voluntad del autor en Intelisport.

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