Ney Blanco de Oliveira en la Corte del Rey

Charlas con Héctor Huerta

Capítulo XV: “…Apareció el Sací Pereré en el Maracaná”

HÉCTOR: ¿Fue tan impactante el debut del Rey, para que la prensa carioca se prodigara en elogios, aunque “Pelé” viniera de Sao Paulo?

NEY: La prensa carioca, dentro de la tradicional rivalidad con la de Sao Paulo, sí, se aprovechó del monstruoso debut oficial de “Pelé”. De una forma honesta, porque estaba contando la verdad, realzó todo de una manera tan notable, que hasta cabida le dio a la literatura. Quien leyó la prensa del día siguiente tuvo un agradable sabor de boca.

Se involucró al gran escritor Monteiro Lobato, que es un pedagogo de la literatura infantil en Brasil. Su pedagogía va en estrecha relación con el pueblo brasileño. Diríamos que es, para Brasil, lo que Gabilondo Soler (“Cri-Cri”) para México. Hoy en día Monteiro Lobato sigue siendo actualidad.

HÉCTOR: ¿Y qué tuvo que ver con el debut de “Pelé”?

Monteiro Lobato

NEY: Monteiro Lobato escribió un cuento que lleva por título: “Ceci y Pery”. Relata la historia de una joven hacendada portuguesa y un príncipe indio llamado Pery. Entrelaza la narración de esa historia con un duende creado por su imaginación, de 20 centímetros de estatura, que usaba un fez turco (sombrero rojo), una pipa de barro y sólo tenía una pierna. Era negrito y muy simpático.

Los brasileños lo consideramos un duende de buena suerte.

En la historia era el que cuidaba el romance de Ceci y Pery.

Su nombre: “Sací-Pereré”.

Hasta hoy, cualquier brasileño que expresa la resolución de un problema con una acción inesperada, dice: “Y apareció ‘Sací-Pereré’…”

Ese fue el primer apodo de “Pelé”.

La prensa carioca bautizó el debur de “Pelé” con un encabezado que decía: “…Y apareció ‘Sací-Pereré’ en el Maracaná”.

El Sao Paulo, organizador del torneo de Morumbí, cuidó todos los aspectos para que se jugara simultáneamente en las dos ciudades y para que tuviera mucha importancia.

Los equipos participantes fueron: en Sao Paulo; el Sevilla de España, el Corinthians, la Lazio de Italia y el equipo organizador, con el que me tocó debutar y ese mismo año ser campeón paulista. En el grupo de Río estaban: el Dynamo de Zagreb, el Belenenses de Portugal, el Flamengo y el combinado Vasco da Gama-Santos.

¿Por qué se formó un combinado? Porque ese año había sido bueno para ambos, al aportar a varios jugadores que en ese momento estaban reclutados con la selección brasileña.

Uno solo no podía cumplir el compromiso, por estar incompleto, por lo que se llegó a la determinación de formar un combinado que representara dignamente al fútbol brasileño.

El tiempo, que cura heridas y luego las cicatriza, estaba sanando al Rey. Las circunstancias del penal fallado y la frustrada operación para que se fuera en “paquete” al Jabaquara estaban pasando al olvido.

El estado anímico de “Pelé” ya era otro debajo de las tribunas del estadio “Urbano Caldeira”.

En esta circunstancia, previa a su debut, otra vez interviene “Lula”, que dentro de sus enojos tenía la capacidad de olvidar. No era un hombre rencoroso.

HÉCTOR: ¿Mantenía a “Pelé” en su archivo mental?

NEY: Ningún entrenador brasileño que conozca la importancia del fútbol amazónico puede desviar su mirada del equipo juvenil. Debe conocer a los prospectos y comunicarse con el entrenador de los juveniles para saber lo que tiene en la antesala del primer equipo. Si es posible, también asiste a los partidos de juveniles. Pobre de aquel entrenador que sugiera la compra de un jugador sin haber revisado antes a los juveniles.

El Santos tenía que ir al torneo de Morumbí, para hacer el combinado con el Vasco da Gama. ¿En qué interviene “Lula”? Bueno, ya les había hablado de su personalidad y de que no era rencoroso. El día del partido -se jugaba por la noche- “Lula” viajaba con nueve elementos del Santos; en un hotel de Río se juntaba con otros nueve de Vasco y con el entrenador de ellos, Gradín. Ahí platicaban de la manera en que jugaría el combinado.

Ya habían disputado los encuentros contra el Belenenses y el Flamengo. En la víspera del viaje para enfrentar al Dynamo de Zagreb, luego de terminar el entrenamiento, “Lula” tuvo un diálogo con “Pelé”, todavía en la cancha del Santos:

– ¿Tú conoces Río de Janeiro?

– No, Señor.

– ¿Alguna vez viajaste en avión?

– No, Señor.

Los jugadores revisaron el pizarrón para saber quién viajaría a Río. “Pelé”, sorprendido, encontró su nombre en la lista. Era el primer viaje del Rey: la antesala de la gloria. El camino al Maracaná… y al mundo.

(El próximo lunes: ¿Qué fue lo que hizo el futuro Rey ante el Dynamo de Zagreb?)

Twitter: @emaciasm