A RAS DE LONA

Por: Aarón Arguijo

Articulista invitado

De todos es sabido que la Comarca Lagunera es un semillero impresionante de luchadores de enorme calidad, pero en ocasiones sí es ignorado el que este renombre data de décadas atrás, no es algo que empezó con Blue Panther o Doctor  Wagner, estrellas imponentes que le abrieron las puertas a muchos paisanos que hoy brillan con luz propia. Las nuevas generaciones se basan en precisamente los elementos que hoy son estelares en el Consejo Mundial de Lucha Libre, la Triple A, Lucha Elite o de manera independiente, los que salen en la televisión, pues, o a últimas fechas, también en las redes sociales; ellos son luchadores que merecen todo nuestro respeto, pues se han esforzado al máximo para llegar a esas alturas y si están ahí, es porque calidad la tienen, de sobra.

Pero justo es reconocer que hubo laguneros auténticamente pioneros, quienes se encumbraron en el pancracio nacional a base de mucha clase, calidad y profesionalismo; para encontrarlos, hay que ir incluso más atrás que Gran Markus, Doctor Wagner o Mano Negra. Me refiero a los tiempos de Polo Torres, Joe Marín y compañía, incluyendo al sensacional Joe Marquina, un luchador que simple y sencillamente, nunca tendrá igual, uno de los primeros que combinó la calidad con el carisma, algo que solamente tienen las grandes estrellas. Joe Marquina podía llenar cualquier arena en donde se presentaba, pero su humildad era tal, que aceptaba luchar en el turno que decidiera el promotor en turno, haciendo un “luchón” por igual en la estelar, que en la segunda, jamás puso peros.

Luchador que lo mismo dominaba a ras de lona, en el llaveo y en un estilo espectacular, para Joe no había límites y es por ello que se convirtió en todo un ídolo en cualquier arena del país donde se presentaba, un guerrero de los cuadriláteros que siempre puso en alto el nombre de La Laguna, como gladiador y posteriormente como instructor.

El único límite para Joe Marquina llegó el pasado lunes con la muerte, víctima de una afección respiratoria, no del virus que azota hoy al mundo, fue otra enfermedad la que le aplicó una llave mortal al inigualable Joe Marquina; descanse en paz.

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