Anoche en la presentación de Harper en Washington, una de las Ciudades mas cultas según se dice del mundo, se esperaban más aplausos que abucheos para el que después de siete años, no quiso aceptar una oferta de los Nationals y se fue por mas dinero –ese cochino dinerito– a Filadelfia.

Llegó la hora y resulta que, el ídolo de atrás tiempo, ha sido recibido con una sonora rechifla y un estruendoso abucheo.

En su quinto turno al bat, la voló; después de haber sido ponchado en sus dos primeros turnos, y haber conectado un sencillo y un doblete.

Al conectar el home run, celebró con sus compañeros tal hazaña, se comportó como un deportista que se debe a su nueva playera y es un profesional; nada de payasadas de no celebrar, como sucede en este país de amor y paz. El gol, tanto como el home run, hay que celebrarlo.

Si te arrepientes, pos, no lo hagas… ¿O no?

Twitter: @patachueca93