No cabe duda de que el futbol te da la oportunidad de colaborar con adversarios a que salgan de la mediocridad en la que se encuentran. No hay mejor ejemplo que lo sucedido en el clásico Real Madrid vs Barcelona. El comportamiento de los merengues es ejemplo de humildad y deportivismo. Ver a su acérrimo rival dando penas. No había más que tenderle la mano. ¡Claro que la ausencia de Benzema fue premeditada! Había que ayudar a los culés a entrar a los puestos de Champions. Además, jugar contra un equipo que juega en la UEFA Europa Liga es como jugar con un equipo de la segunda división europea. Perdonarle el planchazo a Aubameyang a los 10 minutos, bien por el árbitro. Pudo haber destruido los planes del Real Madrid. ¡Bienvenido a los puestos de Champions Barsa! Nos volveremos a ver las caras de nuevo. ¡Aaaah, y jugaremos de blanco, no de negro! ¡Hala Madrid!

Poniéndome un poco serio, pero un poco nada más, quiero contarles una buena experiencia que viví el día de ayer. Tuve la necesidad de tomar un Uber para ir a casa. Al subirme al auto, me dice el conductor: “Cuando supe que venía a Patachueca, sabia que se trataba de Chuy Aranzabal”. “Yo soy”, le contesté. Mi sorpresa fue cuando me dijo su nombre. “Soy Gerardo Yassín, hijo de Jaime”. ¡Vaya que me dio mucho gusto! Empezamos a platicar de su papá, con el cual conviví buen rato. “El Loco” Yassín: tipo alegre, muy simpático y verdaderamente loco. 

Hablamos de algunos anécdotas. Les comento de dos de ellas. Sucedió en el estadio de Colomos. Juego Atlas vs Laguna. Jaime le reclamó al árbitro un penal que no marcó. Lo habían derribado en el área, ante la complacencia del de negro. “¡Márcale arbitro! ¿qué no tienes huevos?” La respuesta se hizo esperar: “¡Si los tengo! ¿Quieres ver?” Y ante tal cuestionamiento, Jaime procedió a bajarle los calzoncillos. Acto seguido, se fue castigado un año sin jugar. El segundo fue mas sencillo: Jaime se disponía a realizar un saque de banda, cuando el referee le dice: “¡Es al revés!” Y en lugar de ceder la pelota al contrario, Jaime se voltea de espaldas y lo ejecuta. Y así como estas dos anécdotas, el “Loco” Yassín pasó por las canchas desparramando además de buen futbol, ocurrencias que lo hicieron inolvidable. 

Déjenme recordar a la dinastía Yassín, empezando por Mustafá, que de masajista de la “Ola Verde”. Se fue a la Máquina de Cruz Azul y terminó su andar con el Pachuca, y allá murió. Enrique “El Chino” Yassín, que después de jugar con Laguna fichó para los Jabatos de Nuevo León. 

Nuestros ídolos de la infancia no alcanzaron fama nacional, pero este muchacho Gerardo me hizo el día al recordar a “Cri Cri” Fernández, Perico Borrego, Leonel Arredondo, “La Gringa” Vega, Lalo Castro y tantos otros que nos hicieron soñar y que sembraron en muchos la semilla de nuestro deporte favorito.

En la siguiente veremos cómo le fue a la selección. Por lo pronto, agur.

Hasta la próxima.