La fiesta está viva

Por: Rafael Cué *

Articulista invitado

Cuatro de julio de 1917, Córdoba, España. Nace uno de los más grandes toreros de la historia: Manuel Laureano Rodríguez Sánchez, Manolete. Analizar el porqué Manolete ha sido uno de los más grandes, debe llevarnos por más de un camino; empecemos por la época en la que nació: Alfonso XIII era el rey de España y 1917 fue el año que marcó una gris crisis económica, social y política en dicho país, derivada de las consecuencias de la Primera Guerra Mundial.

Veamos, en 1914 comenzó la Primera Guerra Mundial, conflicto en el que España se declaró neutral, lo que conllevó a la división de la población al tener a la izquierda apoyando a Francia como símbolo de la libertad y los derechos del hombre, y a la derecha apoyando al Segundo Reich alemán como la encarnación política del orden. Pese a la división ideológica de la población española, la economía tuvo un repunte importante al estimularse la producción industrial y agrícola, absolutamente todo lo que se producía se exportaba, por consecuencia el capitalismo creció, las familias del poder se enriquecieron, pero las clases obreras se vieron perjudicadas al encarecerse los productos básicos como alimentos y medicinas por la escasez debida a la exportación. En los cuatro años de la Primera Guerra Mundial, la vida en España se encareció un 40% sin que los sueldos se ajustaran.

Esta crisis llegó a su máximo nivel en 1917, precisamente el año de nacimiento de Manolete. El Ejército Español se sumó al descontento social, los gobiernos duraron meses, y al mes de nacido el diestro, se declaró la Primera Huelga General Revolucionaria, convocada por la UGT, cuyo principal objetivo era derrocar la monarquía y crear las Cortes Constituyentes.

Años de dureza e inestabilidad llevaron a la Guerra Civil Española, de julio de 1936 a marzo de 1939, conflicto encarnado en el odio entre hermanos, familias y pueblos. La posguerra fue brutal, un país devastado y dividido alojó a Manolete con 22 años, quien dos días antes de cumplir esa edad tomó la alternativa en Sevilla.

Manolete personificó la posguerra española, su personalidad era el reflejo de un pueblo dispuesto a morir por salir adelante, con honor, con torería. Representaba la dureza y daba vida a la esperanza, era don Manuel portador de la emoción que genera el toreo y se traduce en alegría, en ilusión.

Recorrió España de sur a norte y de este a oeste. La dictadura de Franco entendía la importancia del ídolo popular y la trascendencia de la tauromaquia para el pueblo español de todos los estratos sociales. Se convirtió Manolete en el mejor embajador de España para el mundo.

1945 marcó un antes y un después para la tauromaquia en México. La llegada de Manolete generó tal expectación en la sociedad nacional, que fue más allá de un evento social y político. Manolete en México aceleró la economía, desató la pasión por un espectáculo como nunca antes se había visto. Los toreros mexicanos contemporáneos entendieron y aprovecharon el momento para convertirse y afianzarse como ídolos nacionales y figuras del toreo. La fiesta vivió uno de sus más grandes momentos en México, las plazas se llenaron, la economía taurina y cultural se disparó.

En plenitud, consagrado y con el deber cumplido —quizá inconscientemente— de haber representado no sólo en el toreo sino en el mundo a una España que se levantaba con honor y torería de la posguerra civil, Manolete murió como no podía ser de otra forma, en los pitones de un toro en Linares, en 1947; “Islero”, de Miura, le pegó una cornada en el muslo derecho. “Matar muriendo, morir matando”. Murió el hombre y el torero, pero nació la más grande leyenda: Manolete.

Torero y hombre que marcó el rumbo de la vida de miles de aficionados, consolidando la afición a la tauromaquia generaciones adelante, yo soy el ejemplo de ello, tercera generación de aficionados a los toros, existe ya una cuarta y estoy seguro que sin Manolete esto quizá no hubiese sucedido.

A 100 años de su nacimiento, maestro, gloria eterna para usted, don Manuel.

Twitter: @rafaelcue

*Artículo escrito para el diario El Financieroreproducido por voluntad del autor en Intelisport.

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