Por: Rubén Romero

Articulista invitado
Tom Derderían, autor del libro “Boston Marathon”, que se corre el próximo lunes, asegura que cuando la Boston Athletic Association (BAA) creó el Maratón de Boston, en 1897, diseñó su trayecto evocando el del primer maratón olímpico.

Años antes, el filólogo francés Michel Breal había propuesto a Pierre de Cubertín incluir la prueba del maratón en los Juegos Olímpicos de 1896 para conmemorar la hazaña de Filípides en la Batalla de Maratón.

De Cubertín simpatizó con la idea y así nació la prueba de Maratón, que en su primera edición arrancó de la Bahía de Maratón para finalizar en el Estadio Panathinaiko en Atenas, a corta distancia de la Acrópolis.

De esta suerte, el primer maratón olímpico se corrió sobre las huellas de Filípides.

La intención de los organizadores del Maratón de Boston fue proyectar un simbolismo a través de su evento: que la ciudad de Boston fuera para América lo que Atenas es para el mundo helénico. Un objetivo de gran peso cultural y político.

Atenas es la cuna de los valerosos Hoplitas que derrotaron a la poderosa armada persa en la Batalla de Maratón, y la fecha elegida para el Maratón de Boston fue el Día del Patriota, que celebra las Batallas de Lexington y Concordia, que marcan el inicio de la Revolución para Nueva Inglaterra.

Este es el entorno en el que se corre el maratón urbano más antiguo del planeta. El Maratón de Boston.

El llamado “La Catedral de los Maratones del Mundo” arranca en el poblado de Hopkinton y tiene su meta en el corazón de Boston, a casi 40 kilómetros de distancia y 140 metros más abajo que su salida.

Esto último, el ser un trayecto “de punta a punta” y el gran desnivel entre salida y meta, impiden que en el Maratón de Boston se llegue a registrar un récord mundial.

La Asociación Internacional de Federaciones Atléticas estableció en 2004 que para que el trayecto de un maratón sea válido para récord, la distancia en línea recta entre su salida y su meta no debe exceder 21 kilómetros, ni debe descender más de 42 metros.

El Maratón de Boston no cumple con las especificaciones de la IAAF. Allí nunca habrá un récord mundial.

Pero con lo que sí cumple, y lo hace como ningún otro maratón, algo que lo hace único, es con transmitir el mensaje heroico de la hazaña de Filípides. Se transmite con la mayor cabalidad el mensaje de la Batalla de Maratón.

Por eso, justamente por eso, es que correr el Maratón de Boston es una experiencia que se valora aparte, muy al margen de los cronometrajes.

El próximo lunes 392 corredores mexicanos participarán en el Maratón de Boston. Muchas felicidades para ellos!.

Recuerda que correr es salud y algo más… mejor calidad de vida

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