Un empate más en León, un empate que empieza a no saber a nada, ya saben casi a derrota. No saben aún a derrota por la condición invicta que mantiene el equipo. En el futbol empatar mucho es malo, y más cuando la causa es siempre la misma. Santos Laguna es uno de los equipos que mejor juegan en este Clausura 2017, tiene momentos brillantes, ejecuta un estilo moderno de mucha dinámica con sus tres pivotes en medio campo, el equipo del Chepo logra algo muy complicado en este deporte que es sentirse cómodo sin la pelota, Santos hace presión alta y agrede al instante al rival en turno en cuanto les roba el balón. Todo lo anterior se escucha bello y esperanzador pero permítanme preocuparlos, de nada va a servir ejecutar bien un sistema si no se convierten goles.

En esta solidez de rústica armonía que ha construido José Manuel De La Torre hay tres personajes que están siendo ineficientes a la hora de finalizar las jugadas de ataque, ellos son: Djaniny Tavares, Jonathan Rodríguez y Julio Furch. Ya sea en remates a balón parado o en jugada en movimiento, entre los tres se reparten fallas garrafales que impiden que hoy Santos Laguna esté de líder del torneo. Fallar está en la naturaleza del delantero pero lo que hoy vemos en el ataque lagunero raya ya en la ineficacia e incapacidad. Ninguno de los tres son malos jugadores, de hecho lideran estadísticas de La Liga MX en diversos departamentos como pases para remates o disparos a gol, sin embargo, los tres, viendo la tabla de goleo actual, deberían estar peleando también el departamento de goles anotados.

El torneo ya se acerca a la mitad. Ningún equipo mexicano mantiene el ritmo de inicio a fin. Es preocupante que Santos Laguna no haya sacado renta suficiente en este arranque de torneo. Veo con preocupación qué irá a pasar cuando venga de manera natural una baja de rendimiento general. Quizá todo salga bien y cuando el equipo no ande tan bien los delanteros recuperen puntería y se ganen partidos con poca llegada, ojalá pero lo dudo. El discurso de que hay tranquilidad porque el equipo genera llegada aquí no aplica más, las fallas son algunas incluso groseras. Los atacantes de Santos se tienen que poner a trabajar en la definición ante la portería, trabajando incluso, horas extras, sin pretextos. Quizá los jugadores no estén para buscar culpables pero yo sí, la razón de que Santos tenga más puntos tiene tres nombres y tres apellidos.

 

TWITTER @manyecastil

Anuncios