El Picapiedra: víctima de la discriminación de los intelectualoides y de la historia del futbol; es como ese rollo de servilletas de cocina, que piensas que es un gasto innecesario comprarlas, pero terminas usándolas para mantener la mesa limpia; es el antagonista de las mejores jugadas de los magos; cuenta como historial laboral para los promotores a la hora de vender a los cracks.

Imagino que los Picapiedra se van a casa aceptando que son los responsables del trabajo sucio, sin necesitar las palmas del futbol, poniéndose como objetivos solo números: cuántos pases se acertaron, cuántas faltas se cometieron, cuantos kilómetros recorridos; siempre detrás del talentoso, y siendo menospreciado a la hora de analizar al futbol ganador; como requisito para ser campeón, se necesita de uno; quien no lo tenga, adolescerá de una madre para el talentoso a la hora complicada; y si hay que tirar un penal, no te preocupes, que lo acertará, pegándole con todo al balón, partiendo la portería a la mitad; eso es trámite.

Gattuso, el presidente la nación Picapiedra, a pesar de recibir críticas, hasta hoy ha ganado algo que es probable que Messi o Ronaldo no lo hagan jamás: un campeonato del mundo. ¿Recuerdan a Carlos Cariño? Pues es un Picapiedra, campeón en Santos, que supera en objetivos alcanzados a jugadores talentosos que han llegado a la Comarca. Sin duda el Picapiedra es más exitoso que el talentoso; este tipo de jugadores están hechos para ganar estrellas; mis recuerdos me llevan a un contención bravo que llegó a Santos de apellido Quiñónez, a quien no le fue bien en la Comarca, pero era un Picapiedra con cédula profesional; y tengo la sensación de que si Ribair se hubiera quedado un tiempo más, le hubiese ido muy bien. Este tipo de jugadores se van extinguiendo y nadie lo menciona, sólo nos pesa la extinción del extremo; el Picapiedra se ha convertido en un contención con salida, que pisa el área y que va bien por arriba, que se llame Diego con un apellido González; en la temporada del último campeonato se juntó la evolución del contención y el contención de cajón: Molina y Pulpo; ese equipo trabajaba a ritmo de ellos.

Creo que los jugadores como Toni Kroos y Busquets son el rango más alto que existe en mediocampistas centrales, lugar donde se desenvuelve el Picapiedra; por lo tanto, todos los equipos buscan jugadores con el mismo estilo de juego, convirtiendo al Picapiedra en un jugador poco buscado.

En Este deporte, para mí, se depende mucho de la psicología del ser humano; en eso al Picapiedra nadie le gana. Ulises Rivas es el prototipo de jugador Picapiedra; y se puede ver su trabajo jornada a jornada: siempre corre, siempre dispuesto, acentuando su forma simple de jugar, sólo toca y se mueve, recupera balón y cierra su trabajo entregando la pelota en buena forma. De la misma manera en la que la temporada anterior, nos acabamos a los directivos santistas, hay que felicitar al responsable de esta buena decisión; por lógica, éste es Chepo, pero dicha decisión fue provocada por el trabajo de la directiva en el departamento de fuerzas básicas. Este Picapiedra va a ser campeón en algún lado.

Twitter: @pera10

Anuncios