Por nuestro deporte

Por: José Roberto Piña

A principios del mes de diciembre se realizó la asamblea de presidentes de los equipos de la Liga Mexicana de Beisbol que tuvo como sede la ciudad de Washington D.C. En dicha reunión se acomodaron algunos temas que habían quedado en el aire acerca de la organización del beisbol de verano. Y se anunciaron otras cosas que también son de llamar la atención.

La más importante fue el acomodo y límite de los jugadores de doble nacionalidad y de los extranjeros para la próxima temporada 2017. El acuerdo fue en que los peloteros “pochos” primeramente tendrán que cobrar en moneda nacional y tendrán el mismo tope salarial que el de los peloteros mexicanos, que es de 150 mil pesos mensuales.

En cuanto al tope salarial de los extranjeros, el boletín de la liga lo dice claro “los extranjeros que ya jugaron en Liga Mexicana, y con base en su calidad, ganarán como tope 8 mil dólares, mientras que los jugadores extranjeros de primera firma no podrán recibir por encima de los 6 mil dólares”.

Se anunció que el máximo de jugadores de doble nacionalidad por equipo será de 9, aunque en lo personal, todavía es una cantidad considerable de jugadores “pochos”, pues sumados los 6 extranjeros que son de límite en cada plantel da un total de 15 jugadores que no son nacidos en México, prácticamente la mitad de un equipo.

José Maiz, presidente de los Sultanes de Monterrey mencionaba en una entrevista con José González, que algunos papeles de los jugadores de doble nacionalidad eran sacados de un ejido llamado Castaños Coahuila en donde probablemente se harían algunas mañas para documentar falsedades en los papeles de los peloteros y así cumplir con los requisitos para tener dos nacionalidades.

Ahora la liga jura que todo ese papeleo será apegado a la ley, pero no sé quién lo vaya a revisar, si cayeron en el juego el año pasado no veo por qué no lo hagan en el próximo.

El debate del tema de los jugadores mexicoamericanos es más que interesante, yo simplemente no veo de qué lado ponerme, pues la directiva de los Vaqueros está del lado defensor de los “pochos”, ya que en la temporada pasada eran uno de los equipos que contaba con más jugadores de este tipo; como resultado, llegaron a la postemporada sin necesidad de un juego de comodín y fue un equipo competente de inicio a fin.

Los directivos que están de ese lado defienden la idea de que la liga siempre ha sido dominada por los equipos tradicionales como Diablos y Sultanes, por el buen manejo que tienen con sus sucursales y academias, en donde han invertido millones de pesos. La idea de los directivos del nuevo movimiento es en apoyarse de jugadores que tengan doble nacionalidad para que con su calidad, puedan competir en la liga.

Y lo hicieron, pues la Serie del Rey 2016 estuvo plagada de peloteros no nacidos en México, me explico, Tijuana y Puebla son dos de los equipos defensores de este movimiento, la mitad de jugadores de cada equipo nacieron en otro país y así disputaron el título.

El lado conservador, tradicional, defiende a los peloteros mexicanos, y cómo no, si han invertido, repito, toneladas de pesos en sus sucursales y jugadores jóvenes, mismos que ya no encuentran cupo en los equipos por la llegada de otros peloteros “pochos”. Además, parece que han sentido ya la pegada que tuvo este movimiento en la temporada pasada, pues los Diablos se quedaron fuera de los playoffs, por ejemplo. Los Sultanes fueron eliminados por los Toros llenos de jugadores desconocidos, a cualquier directivo de la vieja guardia eso lo saca de quicio.

El pelotero mexicano no se construye mientras sigan viniendo “pochos”, y a nivel selección no podríamos confiarnos solamente de peloteros mexicanos que jueguen en Grandes Ligas pues juntos no hacen un equipo, se necesita foguear a los jóvenes en esta liga que es formativa, no llenarla de jugadores no nacidos en México.

Esta realmente de dos sopas. El espectáculo o la formación de peloteros mexicanos, ¿de qué lado se pone usted?

Además de eso se anunciaron también a los peloteros que dieron positivo en los resultados de dopaje, son los siguientes:

– Carlos Alberto Valencia, Toros de Tijuana, anfetaminas

– Hassan Peña, Sultanes de Monterrey, marihuana.

– Olmo Rosario, Toros de Tijuana, anfetaminas.

– Miguel Ángel González, Toros de Tijuana, anfetaminas

– Albino Contreras, Leones de Yucatán, anfetaminas.

A estos peloteros los suspenderán 50 juegos teniendo qué estar en alguna lista de reserva, menos a Albino Contreras, quien será suspendido 100 partidos por ser su segunda ocasión.

El comentario es que algunos de estos peloteros tienen actividad actualmente y a diario en la Liga Mexicana del Pacífico, en donde se les ve con rostro de santos, pues parece que nada hubieran hecho mal, se les ve con buena cara y juegan sin ningún problema, ¿no es algo imprudente esa situación? En una liga son dopados y en la otra figuras, vaya que el mundo está patas arriba.

Hasta próximo aviso mis amigos “Los equipos tendrán hasta el 20 de diciembre del presente año para confirmar a sus managers y cuerpos técnicos de la próxima temporada. Asimismo, la fecha límite para la entrega de contratos de jugadores para la campaña 2017 será el 17 de febrero, mismo día en que la LMB celebrará su siguiente Asamblea de Presidentes, en la Ciudad de México.”

robertopinaochoa@gmail.com

Anuncios