Digno del mejor capítulo de American Horror Story o de la mejor escena de Chabelo y Pepito contra los monstruos, llega Federico Domínguez. ¡No! ¡No! No se espanten, aún no termina la historia, solo es la introducción; fue terrorífica la llegada de este futbolista a Santos, sus cualidades como lateral izquierdo imitaban perfecto a las de un integrante de este juego de mesa muy popular llamado “Futbolito”.

Un año antes, para comenzar el torneo Clausura 2003, entre los refuerzos que llegaron a la institución, se integraron 2 jugadores que son protagonistas de capítulos tétricos dentro de la vida del club; el innombrable que meses después se convertiría en un gran problema para Santos, que al parecer no valió la pena lo tardado del proceso que pasó para que llegara, su funcionamiento dentro del campo no representó una ayuda y, para musicalizar este caso, ahora trabaja en Fox Sports junto a André Marín ¿Verdad que es algo tétrico? Por otro lado llegó el pecado, la vanidad hecha futbolista, eso fue lo que nos trajo Cristian Lucchetti, portero a quien veías calentar y te daba una seguridad ¡bárbara!, máximo el equipo recibiría 10 goles; su seguridad era tan grande que intentaba sacar el balón con la mirada, en Octavos de Final de Copa Libertadores decidió ponerle dedos a sus guantes, siendo artífice de la atajada de un penal en el Monumental, y de dar un partidazo contra River – por cierto, el único – para formar parte de las Víctimas del Calvo.

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Haré una pausa para aclarar lo de Estay, aprovechen y enciendan la luz de la habitación que aún hay casos fantasmagóricos, esta circunstancia surgida en el traspaso de Estay es solo un ejemplo de varios que se han presentado; en su momento se habló de terminar con el draft, han pasado cerca de 13 años y no ha existido cambio alguno, el futbolista como empleado tiene derecho a decidir dónde quiere trabajar, aunque un rechazo es un rechazo y las maneras cuentan.

Si existe algo que Santos nunca ha adolecido es de buenos dirigentes; históricamente, el capitán del barco hace muy bien su trabajo; lo podemos ver con Irarragorri, los éxitos logrados hace surgir comentarios a nivel afición como: “Él sería perfecto para ocupar algún puesto en Selección Nacional” – son comentarios que hacemos sin conocer –; pero alguna vez ya sucedió; Guillermo Cantú estando en el puesto de Presidente de Santos Laguna recibió la oferta de los altos mandatarios del futbol mexicano para incorporarse a la Comisión de Selecciones  Nacionales; con la salida de Memo, se produjo una restructuración en el organigrama de la directiva, quedando una vacante libre, la de Director Deportivo.

¡Y es ahí donde nació el anticristo! Les advertí que vendría algo macabro. José Antonio “Tato” Noriega fue elegido para cubrir el puesto, cumplía con uno de los requisitos principales, el ser ex futbolista; rompió contrato con Monarcas y decidió venir.

Está de más recordar esa etapa, pues el recordar es volver a vivir y no se quiere vivir algo similar.

Contrataciones que nunca funcionaron, la plantilla vivía un fatal momento; Santos ocupaba el último lugar porcentual y José Antonio tuvo que irse para darle paso al actual Presidente Alejandro Irarragorri. Alejandro también tiene chascarrillos con los refuerzos; en su época es imposible no recordar a Eliomar Marcón, si había solo que empujar la pelota, le pegaba al poste; si solo era tocar el balón con la cabeza, la echaba arriba; fue un caso increíble, llegando a un punto en el que el enojo se transformó en dolor y frustración.

La crítica es parte del deporte y de la vida misma, no existe crítica constructiva ni destructiva, todo depende de la manera en la que la toma el criticado, un personaje público está relacionado con ella y cada vez que suceden casos como los mencionados, la crítica está presente; no dudo que Tato sea una impecable persona y un profesional, o que los futbolistas citados no la hayan pasado mal.

Pensando en que La Laguna está formada por una sociedad pequeña, la objetividad debe prevalecer en afición y medios de comunicación, sin caer en ser un porrista no es muy común que en el deporte lagunero aparezcan personajes destacados a nivel nacional e internacional, será complicado que se haga presente un nuevo Cristian Mijares o un Oribe Peralta, y si alguien insinúa emularlos, el apoyo se le debe brindar con la objetividad ganándole a la crítica.

El futbol en este país es el deporte más popular, por lo que Santos es la principal carta deportiva de presentación ante el exterior, la objetividad debe prevalecer cuando se opina del equipo. Abella, el más criticado de la plantilla actual; su futbol lo merece, pero ahora lo queremos fuera del equipo, cuando años atrás durante el torneo Esperanzas de Toulon parábamos el pecho presumiendo que era propiedad de Santos. Yo espero que Javier mejore su nivel; está claro que la directiva confía en él, anteriormente se contrató a un lateral y no por su perfil ¿Díganme si no?  No dudo que la voluntad de mejora venga de sangre; su primo lo vivió en un equipo mucho más protagonista en el país; Abella, como varios jugadores, tiene una nueva oportunidad para consolidarse o, de lo contrario, para darle fin a su etapa  en Santos.

P.D Si repiten 3 veces el nombre de André Marín frente a un espejo, Juan Diego González aparece debajo de su cama.

Twitter: @pera10

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