Los recovecos del subconsciente son inescrutables. Digamos que, como cualquier sujeto de mi edad, estoy atado al estrés de sacar adelante necesidades misceláneas entre las que destaca, en primer lugar, comer. Luego vienen todas las demás. Esto supondría que mis sueños deberían estar poblados por situaciones angustiantes, pesadillescas. Sucede sin embargo que en la película de mi ensoñación me coloco como espectador de escenas gratas. Pasó apenas anoche. Dormía y en algún punto de la madrugada vi en orden la repetición de cinco goles. Cuando desperté, el dinosaurio no estaba allí, sino una sensación de gusto casi colindante con la felicidad. Estos fueron, en orden descendente, los goles que vi en mi pantalla interior.

Uno.  En el Mundial de Suecia, el jovencito Pelé recibe de tres cuartos de cancha un centro en diagonal. El brasileño tiene un hombre encima, pero logra bajar de pecho el balón y se aproxima al punto penal. Un defensa le sale con una plancha criminal, pero Pelé lo elude con un sombrerito corto e inclina el cuerpo para rematar a gol. En Youtube está en “1958 PELÉ Suecia 2 Brasil 5 Golazo narrado por Radio Brasileira 1958”.

Dos. Alvaro Recoba, el Chino, juega para Nacional de Montevideo. Toma un balón cargado a la derecha y casi desde su área, maradonescamente, comienza un trote que poco a poco evoluciona hacia la máxima velocidad. Se quita a seis rivales, incluido el portero, y dispara un zurdazo ya con el arco abierto. “Àlvaro Recoba – Gol Similar de Maradona” 

Tres. Juegan el Manchester United contra New Castle, y con los rojos alinea Wayne Rooney. Uno de sus compañeros toma un balón a media cancha, manda un pase elevado que de cabeza rechaza un defensa. La bola cae bombeadita a Rooney, quien la agarra de frente y la empeina de derecha para que salga una parábola infernal. “Wayne Rooney Vs Newcastle Volley” 

Cuatro. Zlatan Ibrahimovic juega para el Ajax, y en tres cuartos gana un taponazo frente al Breda. Luego hace seis recortes en terreno corto, insólitos, con movimientos laterales de colibrí, hasta cachetear de zurda cuando la portería ha quedado sin vigilancia. “El mejor gol del mundo Zlatan Ibrahimovic”. 

Cinco. Barcelona contra Real Madrid. Lobo Carrasco, en contragolpe, pasa a Maradona, quien elude al portero y tiene sola la puerta. Diego mira a su izquierda y ve que cierra un defensor lleno de esperanza y decisión. Lo espera, lo recorta desvergonzadamente y anota un gol cuyo penúltimo toque es un monumento a la sangre fría. “El análisis del gol de Maradona en el Bernabéu paso a paso”. 

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