No tuve la oportunidad de ver el partido de la Sub-20 México vs Guatemala, pero si vi el juego entre Guatemala y Rep. Dominicana. Y claro que me surgió la pregunta: ¿Cómo fue posible la eliminación de nuestros muchachos?  Pues sí, viéndolos jugar contra Jamaica, pocos podríamos suponer que los chavos no irían al mundial, ni a los Juegos Olímpicos de Paris. ¡Tragedia, fracaso! ¡Qué renuncien los técnicos! grita la prensa experimentada chilanga. Qué fácil es correr a los técnicos, que fácil es hablar de fracasos y de tragedia ¿Por qué no hablamos de nuestra soberbia? ¿Por qué no aterrizamos y aceptamos que estamos en un momento en que nuestros talentos están escasos?

Acepto que muchos de los extranjeros que vienen a nuestra liga no merecen estar en ella, pero también acepto que una regla de esas como la 20/11 no debe existir. Un muchacho de casi 21 años, si no se ha ganado un lugar en el primer equipo, es que no estiró lo suficiente. Para jugar en primera división te lo tienes que ganar. A Marcelo Flores se lo llevó el Arsenal, ha demostrado sus cualidades con la selección mayor, sin embargo, está en el segundo equipo de los cañoneros. Lo mismo le pasa a Santi Muñoz en el Newcastle. Ambos tienen muchas cualidades, por eso están allá, pero se tienen que ganar la oportunidad, caso contrario, estarán de regreso en la MLS o la MX.

Ningún entrenador va contra sus intereses, siempre pondrá a jugar a los que mejor estén, para él la edad no importa; aunque se hable siempre de arreglos con los promotores y, sin temor a equivocarme, eso se está acabando. Probablemente habrá dueños, de esos que se ilusionan por tener un equipo de futbol y contratan a un director deportivo que les ve la cara y, en sociedad con algún promotor, les hace cochinadas, sin hablar lo que era el Cruz Azul, o en la actualidad Alejandrita de la Vega.

Para jugar en primera división se requieren cualidades, y éstas se refuerzan con el deseo de llegar a ser, es decir: sacrificio, entrega, dedicación, ponerle sabor al caldo. Jordan Carrillo, Campos, Aguirre o Acevedo nunca necesitaron la regla 20/11, y eso mencionando sólo los de Santos Laguna, porque hay un sinfín de chamacos que ya son titulares en sus equipos. Invertir en fuerzas básicas y contar con directores técnicos capaces de arriesgar, y que los pongan a jugar, es buena parte de la solución. La MLS abre más su búsqueda de talentos y llega hasta Centroamérica, de tal suerte que muchos de ellos ya están en las fuerzas básicas de aquellos equipos, y los resultados están a la vista, ¡nos dejaron fuera! A los gringos no les interesa si son chinos, africanos o guatemaltecos, ellos ven talento y lo reclutan. Además, las universidades son un gran semillero, cosa que en México está muy distante.

Empezó el torneo y sí, ya desperté de mi sueño ─Don Adolfo: gracias por su comentario─, no me duró ni la víspera. Pero déjenme saciar el hambre y la esperanza, la verdad no quisiera ser como aquella mamá que decía: “Mi hijo es el único que lleva el paso”. Todo mundo habló que Vucetich entregó el partido 30 minutos antes del final, se comentó del trabuco que es el equipo regio, de lo que no les falta razón. Se habló de la llegada de Berterame, ¿Cómo los acomodará el DT? Se habló sobre todo del famoso penal que no se marcó. Pero de lo que no se comentó en ningún momento fue del equipo que le endilgó 4 goles al trabuco. Nada se comentó de los guerreros, que dieron un muy buen partido de futbol; un equipo que será fuerte, primero porque tiene jugadores valiosos y, sobre todo, porque ya tienen seis torneos jugando juntos. Es indudable para mí, Monterrey es el mejor equipo de la Liga MX, pero si yo hubiera narrado el partido diría que el primer gol de los rayados es un craso error de Torres, y el segundo viene precedido de una falta que le cometieron a Prieto en la media cancha; y qué decir del tercero, un empujón de Orrantia bastante infantil, con el atacante de espaldas. De los goles de los guerreros, el primero penal claro, el segundo ¡remate extraordinario, espectacular de Torres!, el tercero ¡Vaya centro de Lozano a Preciado, qué gol! Y del famoso penal que no se marcó, los reto a que vean la jugada; los dos, defensa y delantero, se tenían agarrados de la camiseta y esto es real, por eso no fue penal. Pero no soy Nelli, Cancino, ni la niña Weigend, para verlo con ojos regiomontanos. Lo cierto es que los laguneros le ganaron a un gran equipo, y le ganaron bien.

Hasta la próxima.