AL LARGUERO

Por: Alejandro Tovar Medina

Articulista invitado

El futbol es un territorio emocional donde todo cabe. Asociado con Cronos, los protagonistas del juego y sus dirigentes miran que sus pecados, omisiones y prejuicios, son tapados por el tiempo. Se valen todos de que mucha gente vive peligrosamente sin leer, ni pensar y reflexionar, lo cual les obliga a creer todo lo que los medios le digan sin conceder que la mayoría de las personas no nos decimos la verdad, que incluso tenemos miedo del autosinceramiento.  

Y el medio se llena de voces que la gente acepta, según sus sentimientos, sin el debido razonamiento, hasta la novia del puma Mozo reclama a  Martino por olvidarse del jugador e Higuera, despechado por Vergara, hace lo mismo, pues el internet es un medio generoso, donde muchos muestran su rostro enmascarado y en ocasiones, una ortografía que impacta, con descalificaciones e insultos cobardes e ignorancia rampante.   

¿Qué dosis de verdad puede soportar un hombre? Es de acuerdo con su inteligencia, con su individual honestidad y sobre todo con quien sabe que hay que tener un espíritu autocrítico. Por eso hay actitudes en el medio que conmueven, por llevar mensajes impropios del nivel que presumen. Como Vucetich que dice que los goles tigres «fueron fortuitos» (otros vimos par de golazos). Nunca  mencionan que Kraneviter golpeó a Soteldo por la espalda y sin balón. 

A veces la gente del futbol, falseando la verdad, quieren aparentar ser mejores, como en el caso de las sanciones de la triste batalla de Querétaro donde meditaron por horas y no tocaron a los Hank, dueños de la franquicia, porque ellos a su vez con su empresa de apuestas Caliente, patrocinan a la mayoría de los equipos MX. La mentira gana baza pero la verdad gana el juego. 

Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver, dirá Ricardo La Volpe, que jamás tuvo conexión con los medios en selección nacional y soberbio, minimizó a muchos; hoy, sin equipo y con varios fracasos encima, olvidado y lejos de la acción fuerte, acude a donde le tomen opiniones, utiliza a quienes puede para promoverse. De vez en cuando hay que decir la verdad, para que te crean cuando mientes y recordar que la humildad y decencia cuentan mucho.

Los árbitros mexicanos quieren hacer lo que sus colegas europeos, que dejan pasar faltas «pro continuidad del juego» apreciación difícil porque no saben medirla pues ya terminada la acción deben amonestar o reconvenir pero crean confusión y provocan sentimientos, lo que trae en consecuencia que en tv, Ramos Rizo los descalifique siempre llamándoles llaneros y soberbios, encima de ineptos, lo que trae una guerra sin la mirada luminosa de los entusiastas.  

Hay otros personajes que no pierden oportunidad de meter el pie en el lodo, como Reynoso que tras de recoger sus corajes en Pachuca dice que «hay cosas que no podemos corregir» en su Cruz Azul, donde también se acoge al tema del cansancio, ¿y su profesionalismo? Será que de a poco su equipo va dejando de ser constructor de sueños y regresa a la militancia de los irregulares.  

Cabe decir que no se recomienda que Mr. Martino venga por la región, porque al menos en redes y micrófonos, la gente la tunde por no llamar al muchacho Acevedo y se confía en veteranos de largo recorrido como Guillermo Ochoa (36), Jonathan Orozco (35), Talavera (39) y Cota (34). Nuestra gente quisiera ver a Carlitos y Alan camino de Catar pero se ve que los reportes de Theiler y Scoponi al fin le llegaron al millonario Martino que lo pasa de lo mejor en su finca argentina. En el futbol, sobran los casos donde afloran solo medias verdades. Queda ideal recordar al gran Otto Von Bismarck (1815-1898) y su frase eterna; «Podéis engañar a todos durante algún tiempo; podrás engañar a alguien siempre, pero no podrás engañar siempre a todos»

Correo electrónico: arcadiotm@hotmail.com