Ney Blanco de Oliveira en la Corte del Rey

Charlas con Héctor Huerta

Capítulo VI: El origen del hombre


HÉCTOR: Una vez terminado el por qué, me gustaría que entráramos a la obligación primaria de cualquier intento por biografiar la vida de una persona: el origen del hombre. En este caso, que nos hablaras del origen de “Pelé”.

NEY: Bien. Habría que establecer dos parámetros: el antes y después de “Pelé” en el fútbol, y el antes de Edson en su vida. Te felicito por atacar este aspecto. Es un hecho incuestionable que “Pelé” dividió al fútbol en dos eras: antes y después del Rey.

Me gustaría hablar primero de la industria que se comenzó a gestar en la época de esplendor del Rey, para luego entrar al origen del hombre. El origen se encierra en dos nombres: “Dondinho” y Doña Celeste, sus padres. Cuando “Pelé” apareció en el firmamento futbolístico ya se estaba estructurando, aunque de una manera inconsciente, la industria del fútbol. Para hablar de ésto, es importante que los lectores comprendan el por qué de la conversación.

Joäo Havelange

Al transmitir experiencias, pretendemos de una manera ambiciosa ayudar a formar una conciencia profesional en las nuevas generaciones, que son parte medular de la poderosa industria, pues cada jugador que surge es materia prima de la industria. No queremos que el lector piense que tenemos la verdad en las manos.

Ni Joao Havelange 1, ni mucho menos todos aquellos que forman parte de la industria (directivos, medios de comunicación, directores técnicos, jugadores o aficionados) tienen la verdad universal del fútbol.

Ahora, ¿cómo podríamos establecer un criterio sobre la industrial del fútbol? Podemos decir que la metamorfosis fue paulatina; lenta, diría yo. Cambiar el deporte más popular del mundo por una industria tan importante, que vende como producto emociones y terapias masivas cada siete días, en dinero constante y sonante, en todas las monedas de este orbe, para mí fue casi inconsciente, como sin querer. Quizás otros lo olfatearon primero, pero fue Joao Havelange quien descubrió los alcances de la industria, la cual, sin aún tenerla en un puño, la dirige. Es impactante la grandeza territorial y el poder gubernamental de su máximo organismo, la FIFA. No sé si estarás de acuerdo, pero la FIFA me parece un país nómada, que monta cada cuatro años una feria internacional que deja cuantiosas utilidades, pero que cobra todos los días a sus afiliados un porcentaje por avalar la legitimidad de sus campeonatos internos. La FIFA es el único país que nunca tendrá deuda externa.

Sin embargo, aunque la FIFA reciba millones y millones de todo el mundo, depende esencialmente de la materia prima que aporten las estructuras de los países. Depende del jugador.

Lo lamentable es que, aún sabiéndolo, el máximo organismo futbolístico no entienda dos puntos que están vigentes en Latinoamérica. Uno de ellos se ilustra en el ejemplo del apunte que hizo mi hermano Mauro Ramos al decir: “En Europa primero son atletas y después futbolistas; en Latinoamérica somos primero futbolistas y quizá, algún día, atletas”. Perdemos entonces la noción de que atletismo es disciplina y la disciplina educa. El otro punto importante del cual se olvida la FIFA y el cual, lo peor es que es secundada por los dirigentes de este continente, es que mientras tengamos una mala materia prima, que no soporte la exigencia de un riguroso control de calidad, definitivamente la industria no podrá ser de primera calidad.

En este capítulo de “El Hombre y su Origen” no podría haber un mejor marco de referencia para esa ya tan mencionada materia prima que el ejemplo, la circunstancia y el comportamiento del mejor de todos: del Rey del Fútbol. Ese modelo nos servirá permanentemente para invitar a otros futbolistas a reflexionar y a cambiar sus actitudes.

Entiendo que un error no debe servir para justificar otro.

Si a pesar del modelo expuesto de “Pelé” y la importancia de la materia prima que es el jugador, la FIFA, los dirigentes, los comunicadores o los directores técnicos utilizan las dimensiones de esta poderosa industria para otros fines, allá ellos…

(Mañana: “Pelé” nació en cuna pobre).

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1. Joao Havelange, en 1987, fungía como presidente de la FIFA.

Twitter: @emaciasm