AL LARGUERO

Por: Alejandro Tovar Medina

Articulista invitado

Se puede pasar el mismo tiempo con varias personas y aún estando en el mismo lugar, se ven cosas diferentes. Sucedió el sábado, cuando Cruz Azul debió hacerle cinco a Santos y sólo quedó la cuenta en tres, porque Orozco tapó cuanto pudo y evitó que la vergüenza fuera mayor. Sin embargo se cumplió con esa vieja costumbre santista de levantar muertos que todo mundo veía ya en féretro. Y del auditorio entonces, las especulaciones, los lamentos y los señalamientos.

Todos vemos que el ambiente prioritario de los dirigentes de arriba, es el negocio, por ello buscan con su inteligencia deportiva, que así llaman al grupo de intelectuales y expertos del balompié mundial que investigan doquiera para encontrar perlas que les den millones y donde ha habido joyas como Benítez y Darwin, que llegaron desconocidos y se hicieron estrellas para luego ser vendidos a precio de oro. Es lo que se persigue de nuevo, solo que sin margen de error.

El joven Félix Torres está para jugar a buen nivel con los chicos de la Sub-20, no para la primera en este momento. Lo urgen rendir a tope, cuando deber ser llevado de a poco, porque en un plantel tan escaso se nota la falta de zapatos y solo queda la alternancia de Hugo Isaac, que viene de ser exhibido en liguilla por Rayados o alguno de los chicos que luchan desde abajo y solo miran. Si Santos busca negocio con Torres, deberán considerar junto con Almada que Félix no es Van Dijk.

Los dirigentes de abajo, deben aguantar el vendaval y obedecer posturas y órdenes de los dueños, lo cual es normal. No hay inversión, se quedan con lo que hay, será la fórmula, que se va hacia abajo cuando el joven Dante entra en acción y habla de que no vendrá nadie más, porque esperan que Ayrton encuentre su forma ideal y rinda a las expectativas que llevan un año sin luz. Incluso adelanta que Preciado será el “revulsivo” del equipo, la revelación, el patrón que hará la diferencia. Esta palabreja que se ha hecho común en el medio es un adjetivo con origen etimológico en el vocablo latino “revulsum” (que produce un gran cambio). En otras palabras, este hombre será quien rompa la paridad y provoque desequilibrio, un jugador capaz de cambiar el desarrollo de un partido, aunque Ayrton mira el juego desde el rincón más alejado del banco. ¿Análisis del partido, dice Mr. Almada? No parece necesario tanto aparato, porque el juicio se da en forma natural viendo la falta de volumen de juego, la desconexión de líneas y la falta de respuesta ofensiva por la marcada imprecisión de todos. Furch vive solo como Kevin Costner en “Danza con lobos” y si antes el DT era candidato unánime al infarto, ahora Orozco ya lo acompaña.

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