Alberto Ruiz @betoruizg

Estamos viviendo una época en la que todo cambia con una velocidad impresionante, las cosas como los teléfonos o los televisores se hacen viejas y en muchos casos inservibles en tan solo un par de años debido a que la tecnología avanza como un fórmula uno. Esto sin duda nos ha cambiado en casi todos los sentidos, hoy la vida se vive de una manera diferente, se nos exige de una manera diferente y se nos obliga a comportarnos personal y profesionalmente de una manera diferente.

Por supuesto que el futbol no es la excepción, para sobresalir, el futbolista necesita de una preparación física y mental más fuerte que hace unos años. Su conducta dentro de la cancha debe ser intensa, sin parar de correr para pensar y entendiendo perfectamente su función en un esquema que diseña alguien que también tuvo que evolucionar, a la función de entrenador se le agregaron las profesiones de psicólogo, maestro, y padre, además de que forzosamente tiene que ver el juego de una manera nueva, tiene que abrir caminos en dónde solo hay llanos y tiene que saber aprovechar las herramientas que le brinda la tecnología.

En México se dio este paso, creo yo, con la llegada de Pedro Caixinha a Santos Laguna, el portugués desembarcó de la nave lusitana en pleno desierto y cambió radicalmente la forma de trabajar. Cambio que la Directiva albiverde comprendió que es necesario si es que se quiere destacar en todos los niveles que un club de futbol debe pretender. No sé si sea correcto decir que Caixinha pertenece a la escuela de José Mourinho, pero definitivamente cumple con los requerimientos como para ser considerado un avanzado discípulo.

Puedo decir con certeza que ningún otro periodista vio tan de cerca su forma de trabajar y puedo decir sin temor a equivocarme que le cambió la óptica al juego a través de los entrenamientos, su gama de ejercicios es tan amplia que no recuerdo haber visto un mismo entrenamiento dos veces. Fue observador y buscó cambiar aspectos técnicos y mentales en sus jugadores, recuerdo muy bien como no podía creer que un futbolista de Primera División no supiera encarar el juego ni golpear la pelota con los dos perfiles, recuerdo también lo elaborado que era su sistema de juego en bloque y como leía y revisaba todos los datos que le brindaba el departamento de Inteligencia Deportiva. Al menos yo no había visto eso antes, y en cambio si vi a entrenadores sentarse sobre el balón mientras su preparador físico y sus auxiliares se hacían cargo. También vi a otros que sus prácticas no pasaban de jugar tenis balón y de realizar un interescuadras cada miércoles.

La propia Federación Mexicana de Fútbol comprendió que se evoluciona o se muere y para eso contrataron al colombiano Juan Carlos Osorio, Director Técnico que, a su propio estilo, cumple con el perfil del entrenador moderno, estudioso, meticuloso y trabajador como pocos en la estrategia, misma que nace como una idea pero que se desarrolla en cada entrenamiento de manera muy detallada.

El espantoso marcador de 0 a 7 ante Chile hizo que las voces antiguas gritaran desde sus cavernas pidiendo el cese inmediato de Osorio sin comprender que esto va más allá de un pésimo resultado puesto que el cambio es necesario. Poco a poco irán desapareciendo los técnicos a los que les basta  su colmillo para realizar su chamba, esos son como los teléfonos analógicos, por lo que considero que serán reemplazados por entrenadores de la era digital.

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