Aunque usted no lo crea, me ha sido muy difícil ver los juegos de la liguilla, de tal suerte que me es muy difícil dar un comentario al respecto. Lo cierto es que no se dieron las sorpresas y los cuatro punteros son los que juegan las semifinales. Los duelos lucían muy parejos, un Tigres vs Atlas del que, antes del partido de ida, no me atrevía a dar un favorito. Por una parte, unos rojinegros que no renuncian a su estilo de juego, con una media de contención que ha contribuido en mucho a que los ex oblatos hayan sido la defensa menos goleada en los dos últimos torneos; su delantera es poco productiva por lo que su fuerza está en la parte baja y sobre todo en la portería. Por su parte Tigres, un equipo en donde Pizarro se pierde si no está en la media cancha, Carioca intermitente y que decir de los franceses que no están como querían. A los norteños los pueden salvar sus individualidades más que un juego de conjunto.

En la otra semifinal entre Pachuca y América, donde los de Pachuca le tienen tomada la medida a las Águilas en las liguillas, pues los han echado cuatro ocasiones. Con la llegada de Ortiz al Ame, cambió totalmente en juego y actitud, pues Solari parecía más padrastro que papá. El Tano es un hombre serio, pero se nota que sabe su trabajo, un técnico novato que ha sabido poner en su lugar a cada uno de sus jugadores. Por su parte Almada, que ha demostrado ser un gran técnico, ha hecho del Pachuca un equipo líder después que en los últimos torneos habían pasado sin pena ni gloria. Será un duelo que vale la pena disfrutar, ojalá no nos dejen con las ganas.

Sin embargo, conforme transcurre la liguilla y se van haciendo menos los equipos, a los directores técnicos les importa menos el espectáculo y se preocupan mas por el manejo del marcador, pues como se dice: ¡estos partidos hay que ganarlos, más que jugarlos bonito! Además, mucho tendremos que esperar del arbitraje y del famoso VAR, este instrumento que no acaba de funcionar como todos quisiéramos. Agréguele usted los accidentes del juego, una expulsión, errores fatales, en fin, todo lo que rodea a un partido de esta naturaleza. 

Por otra parte, está haciendo mucho ruido Kylian Mbappe, un traspaso inminente al Real Madrid, un joven de 23 años, campeón del mundo, multicampeón en la liga francesa. El mundo del futbol está en vilo, todo parece indicar que el jugador quiere ir al equipo merengue, aunque en estos días todo puede cambiar en Qatar, porque del plato a la boca se cae la sopa. Veremos qué pasa antes del 30 de junio. ¿Cómo jugaría el Real Madrid con Mbappé, Vinicius, Benzema, Rodrigo? Una decisión difícil para su director técnico.  

Hasta la próxima.