Todo hacia esperar que el triunfo de los Guerreros ante Necaxa y en su casa, era cuestión de trámite, sobre todo por lo que había enseñado el equipo hidrocálido en sus dos juegos anteriores. Aún con la alineación presentada por el equipo lagunero, sin Lozano, ya sin Otero, con Campos lesionado, en fin, era el Necaxa y como quiera era pan comido. Santos Laguna, sin embargo, no sería el equipo que esperábamos, Caixinha puso a dos centros delanteros, Aguirre y Jeraldino; el primero entregó el alma durante todo el partido; el segundo, perdido: un muchacho que no le salen las cosas, le veo más un problema mental que futbolístico. La realidad es que le urge desaparecer un rato para sacudirse la presión. La media cancha no estaba completa: Gorriarán y Cervantes con la doble contención; el uruguayo como siempre, un siete pulmones, y Alan atrás, conteniendo los ataques hidrocálidos; pero faltaba el generador, faltaba Lozano fuera de circulación por COVID, así que había que echar mano del que, a mi entender, es el mejor prospecto de los Guerreros, Jordan Carrillo. 

Como verán, se presentaba el equipo mas chato que han tenido los verdes en muchos torneos. Comienza el partido y fue hasta el minuto 16 en que Acevedo tocó el balón por primera vez. Pero vino el accidente, de esos que te marcan y cambian el derrotero de un partido de futbol: ¡el pisotón de Carrillo! El chavo llegó tarde (min. 18) y en el mero tobillo. Sin dudar, el arbitro le enseñó la roja, y a partir de ese momento todo cambio, pues si el equipo estaba chato, ahora no tenía ni narices. A partir de ahí todo se derrumbó, y el resultado ya lo sabemos. Merece mención especial Ayrton Preciado. ¡Qué indolencia! ¡Qué pena, un jugador tan caro y nada de nada! Está para jalarle las orejotas o si no, que se vaya. Algo ha de valer en Ecuador.  Lo cierto es que había que marcar a Escoboza, y éste los hizo pedazos. 

Pero, ¿Qué está pasando? ¿Será que falló la planeación del equipo? ¿Qué pasa con los refuerzos? ¿No están listos? Algo tendrán que hacer porque, como veo el equipo, no le auguro nada bueno, cuando menos en este torneo, aunque nunca perderé la confianza en los directivos, pues bastante nos han demostrado con su competitividad. Caixinha como técnico tiene toda la confianza en sus jugadores, mal haría si no. En resumen, veo a un equipo muy chato adelante, tiempo al tiempo. 

La Selección Nacional regresó después del estate quieto que le pusieron los canadienses y los gringos. Una selección que no ha mostrado nada, unos jugadores sobrevalorados, sobre todo por la prensa. Siempre hablando de millones de dólares, siempre dándoles un valor que no tienen. Ninguno de los nuestros ha demostrado en Europa nada como para valorar al jugador mexicano en millones de euros: Lozano, Jiménez, Álvarez, Gutiérrez, Corona y Guardado, titulares en sus equipos, pero ninguno de ellos le ha dado más valor al futbolista mexicano. Todavía, para llegar a Europa, debemos de entender que el futbol mexicano no está nada posicionado. Por tanto, el valor de sus jugadores dependerá de que los clubes mexicanos entiendan que ningún club europeo pagará por ellos las cifras que aquí se manejan y que, para empezar, los quieren a préstamo, y después ya veremos. 

Hasta la próxima.