Después de ver el partido del Santos Laguna vs Mazatlán he llegado a la conclusión de lo indignante que es nuestro futbol, y quizá el de buena parte del mundo. Un deporte lleno de trampas, lleno de pantomimas, de fraudes con el tiempo. En fin, estoy cierto que algo se tiene que hacer.

Los jugadores son tan estúpidos y no me arrepiento de así calificarlos, puesto que lo estoy escribiendo. Son tan burros que todavía no entienden que hay 50 cámaras que los están grabando y siguen con sus bufonadas: fingiendo faltas, revolcándose en el césped, pidiendo con la mano la entrada de los médicos porque parece que se están muriendo, con un rictus de dolor que hasta dan ganas de ir al baño para no ver semejante tragedia. Los comentaristas asegundan el drama y comentan: “eso es parte del juego”, lo que a mí me parece una vergüenza.

Pongamos de ejemplo el partido entre los equipos antes mencionados, a los “cañoneros” –¡pinche apodito!– desde que inició el partido no se les veía ni un rifle de municiones. Vinieron a nada, vinieron a dar leña, a llorar amargamente cada vez que se podía, jamás se les ocurrió atacar, ellos querían el empate, no les importó el futbol ni el espectáculo. Su actitud, totalmente reprobable. No patearon al arco ni una sola vez en todo el partido.

Ya está bueno de soportar tanto fraude. Nunca se lesiona un jugador cuando va perdiendo, jamás un portero busca un balón fuera de su área, los cambios son rápidos si el marcador es en contra, si van ganando o se tiran al suelo, o salen a paso de tortuga después de bajarse las medias o quitarse las espinilleras. En fin, podemos hacer una lista de las pendejadas que se hacen durante el partido. Al futbol le urge cambiar y lo primero por hacer es controlar el tiempo, eso le dará más agilidad y, sobre todo, se combatirá la trampa y las malas mañas. 

El futbol en la actualidad es un juego de estrategias, aunque normalmente la diferencia de fuerzas hará que el más débil juegue a que no le anoten y utiliza todas las mañas habidas y por haber en este jueguito. Y además de no dejar jugar al rival jugando con cinco defensas, una línea de cuatro en la media cancha y dejando solo uno al frente, el cual deberá cazar la oportunidad de un golecito aprovechando la máxima que dice: “cualquier equipo, por más malo que sea, tendrá la oportunidad de hacerte un gol”. Y si con el cero a cero están felices, con el marcador a su favor se refuerza la estrategia, porque si el tiempo juega desde el primer minuto, es entonces cuando los engaños aparecen. El arbitro le saca la amarilla al portero por hacer tiempo, aunque la segunda tarjeta nunca aparecerá, los calambres estarán a la orden del día, el cobro de una falta tardará una eternidad, el fingir un golpe es parte del juego, en fin. No me cabe la menor duda, los mismos protagonistas están matando al deporte mas hermoso del mundo. La FIFA tiene que aprobar los dos tiempos de 30 minutos efectivos de juego, esto ayudará a limpiar todo este mugrero.

Marcadores: 0-0=12, 0-1=13, 1-1=18, estos 43 resultados se han dado en lo que va del torneo del pinche gritito. Se han jugado 104 partidos, por lo que los 43 resultados anteriormente enunciados representan el 41 por ciento de ellos, y si le sumamos 16 partidos de 2-0 representa el 57 por ciento de todos los juegos jugados. Además, la jornada con mas goles anotados es de 25. Soy de los que aprecian un buen partido sin o de pocos goles, pero en nuestro futbol, el único grito que me sale del alma es: ¡Pónganse a jugar cabrones! 

Hasta la próxima.