Escuche a Paco Gabriel de Anda decir: No hay en el mundo un entrenador que le saque tanto jugo a sus jugadores como Simeone, el director técnico del Atlético de Madrid. Definitivamente Simeone es un técnico con mucha pasión, que imbuye en sus jugadores ese sentimiento de entrega y pasión que le ponen partido a partido. Muy bien, pero de eso a que sea el único en el mundo, se me hace muy aventurada la aseveración de Paco. Seguro debe haber muchos como el técnico colchonero en el mundo. Perdónenme el atrevimiento, no quiero pecar de regionalista, pero analizando el trabajo de Almada, yo afirmo que también les saca agua a las piedras, aunque no ha podido con Jeraldino.

El torneo anterior le otorgaron el “Balón de Oro” como mejor director técnico a Reynoso, su mérito: hacer campeón a un equipo plagado de muy buenos jugadores. Normalmente así pasa aquí, el mejor es el campeón, sin poner en la balanza aspectos como: motivación, manejo de grupo, estrategias y, sobre todo, poner a cada uno en su lugar. Mi pregunta, y es aquí donde la puerca torció el rabo: ¿Quién hizo más con menos? Ok, Reynoso fue campeón, pero con mas, con una mejor plantilla, herramienta importantísima para poder lograr tus objetivos. ¡El factor humano! Sin embargo, a mi juicio hubo dos técnicos que merecían más que el peruano: Larcamón y Almada. El primero, con mucho menos, pudo demostrar que, al igual que Simeone, sabe sacarles el mayor provecho a sus jugadores e hizo una gran campaña con muy poco, y conste que no menosprecio a los jugadores, pero hablando de nóminas, como dijo el ranchero: “No’mas lo que’s”. 

Hablar de Almada da mucho: jugó gran parte del torneo con una media cancha plagada de muchachos jóvenes, y qué decir  del ataque. De igual forma, hasta que encontró a un chamaco como Eduardo Aguirre, que empezó a hacer goles. Pero tuvo que moverle, confiar en los jóvenes y sacarles todo el jugo, tanto sus cualidades como eso que se necesita: “la autoestima”, esa que los argentinos tienen de a madre y que nosotros la traemos todavía un poco perdida. Arteaga, Diaz, Campos, Prieto, Carrillo, Lozano, Gámez, Ocejo, Aguirre y algún otro que se me pase; pero además le tuvo confianza a Acevedo, lo sostuvo, y el muchacho se está candidateando para ir a Qatar. Hasta la fecha 14 o 15 pudo Almada contar con jugadores experimentados como Gorriaran, Valdés y Ayrton. Podemos mencionar a Orrantia, a quien hizo lateral al igual que Isijara, qué decir del ecuatoriano Torres en la central, Doria –el único Guerrero ganador del “Balón de Oro” como el mejor defensa–. En fin, para valorar el trabajo de un director técnico, no se necesita que sea campeón. 

Fernando Hernández, arbitro internacional con gafete de FIFA. No quiero sonar como un mal perdedor, pero cada vez que este señor le pita a los Guerreros, la cosa se pone muy difícil. Es más: es casi imposible ganar. Vimos lo que sucedió el sábado pasado y, después de ver el video del partido dos o tres veces, me surge la pregunta: ¿Por qué agregó ocho minutos si no hubo VAR y sólo la atención a Govea? Realmente pensé que lo que compensaría serían cinco minutos, y no: para sorpresa de muchos ¡se fue a ocho! A los siete y medio minutos viene la lesión de Acevedo –quien, por cierto, estará ausente seis semanas– y todavía compensa cuatro minutos más, con el tiempo terminado permite un ataque mas de León y es donde viene el penal por una mano de Doria que le pegó entre hombro y brazo. Si bien, pudo o no ser sancionado tiro de castigo, pero, como dijo el filosofo de Gúémez: Si sí, ¡pos sí Si non ¡pos no! Fernando Hernández es ¡el mismo arbitro de la final! Comento lo anterior, porque a nadie se le hizo mal lo que sucedió. ¿Pasaría lo mismo en Futbol Picante si hubieran afectado así con el América, Cruz Azul o Chivas? Duraría todo el programa hablando del atraco. 

Hasta la próxima.