Ney Blanco de Oliveira en la Corte del Rey

Charlas con Héctor Huerta

Capítulo XXIII: El concepto de juego. Un prestidigitador.

HÉCTOR: Ya conocemos el poder físico-atlético y su excelsitud técnica individual. Pero… ¿Cuál era su concepto futbolístico?

NEY: No se puede hablar del concepto de un jugador sin buscar sus raíces. Concepto en fútbol, se puede traducir en idea del juego, en qué forma lo entiende y aunque los conceptos sean expresados en formas diferentes dentro de una cancha, ese siempre será la esencia del deporte y en este caso, del fútbol. Ese concepto que siempre será revelado en la cancha, enseña la personalidad de un hombre, de un pueblo, de un país, de acuerdo a su historia. No se puede, o no se debe, tener un gran poder físico-atlético, una excelente técnica individual sin poseer un concepto del juego. Sin eso no se puede ser jugador de fútbol. En lo particular, siempre busco, al analizar un jugador, primero su concepto y después su técnica individual y su poder físico.

El fútbol brasileño no es la excepción de la regla. Busque las raíces, la historia del pueblo amazónico, su forma de pensar, ser y vivir; en pocas palabras, su idiosincrasia y encontrará que el fútbol verde-amarillo expresa, revela sin querer, esa personalidad. La población brasileña está conformada por inmigrantes, pero basada en dos grupos étnicos: los portugueses, que fueron los que descubrieron el territorio, y los africanos. Si usted revisa las raíces de esos dos grupos étnicos encontrará que la diplomacia, formalidad y nobleza del pueblo lusitano, aliadas a la sencillez, a la facilidad para los deportes, al ingenio de la broma, la picardía y su aparente humildad estética; siempre encontrará en una cancha de fútbol, cuando está jugando un equipo brasileño, que su concepto futbolístico se basa en esos ingredientes, aunque no quiera. Para el jugador amazónico patear un balón debe llevar algo más, no sólo para el aficionado, para el juego, también, y es lo más importante, para sí mismo.

El fútbol brasileño, de acuerdo a sus raíces, no debe, no sabe y no puede ser violento. Su esencia es técnica y artística. Jugar debe ser un placer, no una angustia. Y el gol debe ser concretado de talón, a escasos metros del marco contrario y después de varias fintas. Sé que de acuerdo a la industria y el nivel competitivo actual, ese concepto del fútbol amazónico es obsoleto. Hoy por hoy Brasil tiene que optar ante el dilema: continuar jugando con alegría, disfrutando del juego y alimentando su ego, o cambiar al fútbol industrial, competitivo, que lleva como lema “crear grados de dificultad al contrario”. Lo encuentro difícil por varias razones. Primero, porque no sabe; segundo, porque sería una agresión a su propio yo y se vería ridículo, y tercero, pensando bien, el propio aficionado brasileño (como también para algunos a los que les gusta el fútbol verde-amarillo) no estaría de acuerdo; sería perder el sello de la casa. Para escribir la historia, es importante que cada uno sepa su papel y esté convencido de su parcela. Esa es la misión del fútbol brasileño en su contexto: ser el niño bueno de la película… aunque pierda.

HÉCTOR: ¿Y el concepto futbolístico del Rey?

NEY: Espero haberlo enmarcado en esa introducción. Es difícil hablar de las esencias futbolísticas. Todas ellas, cuando son aplicadas honesta y correctamente, son válidas y vigentes. Claro que existen muchos colores y sabores para alimentar gustos distintos. Yo prefiero, por ejemplo, el fútbol argentino de antaño y no el de ahora con sabor a Europa. De acuerdo al pretencioso análisis para enmarcar el concepto del Rey del Fútbol: “Pelé”, siento que el Rey fue el único jugador brasileño a través de la historia del balompié amazónico, que hubiera podido haber jugado bajo cualquier concepto futbolístico y en cualquier parte del planeta. Como muestra ahí están Sócrates y “Zico”, que no pudieron adaptarse al fútbol italiano. Estoy convencido que “Pelé”, en su trajinar por el globo terrestre, entendió todos los conceptos que conoció y sacó partido, desde luego a su favor, de todos ellos.

(Mañana: También la Corte tenía su concepto futbolístico).

Twitter: @emaciasm