Por: Rafael Cué*

Articulista invitado

 

El mundo editorial es fascinante. Imprimir un libro o una revista es sinónimo de compromiso para dejar plasmado un concepto que representa el pensar y sentir de quien firma; tener un libro en las manos implica detener el tiempo para adentrarse en el momento de lo que se lee y se razona.

La tauromaquia es una expresión cultural tan rica, que se han editado miles de libros a través de los años, verdaderos tratados sobre las diversas artes que beben de la fuente inspiradora del toreo.

Antes de la era digital, las revistas taurinas eran el termómetro junto a los periódicos de la actualidad y concepto del momento. Como ha pasado en todos los medios, lo digital ha venido complicando la impresión, en especial de revistas. La inmediatez de la vía digital y el evidente ahorro de la impresión —sobre todo esto último—, es lo que ha llevado a “ser digital”.

Soy licenciado en diseño gráfico por la Universidad Iberoamericana. Hice la carrera a pincel y la era digital me alcanzó ya en mi despacho, con el cual acabo de cumplir 30 años ejerciendo, por lo que soy fiel creyente de llevar el trabajo al papel; este último eslabón es la cereza del pastel de cualquier esfuerzo editorial.

Matador comenzó su historia en 1995, cuando tres amigos aficionados comenzamos la aventura de editar una revista mensual taurina. Corrían tiempos en los que las grandes marcas no le daban la espalda a nuestras tradiciones; ahora, fusiones internacionales las llevaron por el camino de no apoyar lo nuestro. Universalidad a cambio de la “desmexicanización” de marcas que se deben al consumo nacional. Antes, la edición y producción era más compleja, la fotografía no era digital y se utilizaban los famosos negativos y pruebas de color para la impresión, lo que dificultaba lograr calidades óptimas.

En 2003 fue ya imposible mantener aquel esfuerzo. Seis años de ausencia maduraron el nuevo formato y concepto de Matador, que pasó de revista mensual a edición anual. La tecnología digital nos ha permitido crear un concepto en el que hemos brindado la máxima calidad visual a nuestros lectores. Ante la inmediatez de la información en que vivimos, decidimos templarnos y abrazar el estilo de vida del aficionado a la Fiesta Brava, ofreciendo en el contenido no sólo las crónicas de cada una de las corridas de las Temporadas Grandes del 2009 a la fecha, sino también aspectos sociales, gourmet, puros, vino, tequila y la pintura taurina como eje editorial.

Agradezco en el orden de aparición, desde el número dos, a los artistas que han ilustrado nuestras portadas: Heriberto Juárez, María Franco, Fernando Botero, Jazzamoart, Emiliano Gironella, Antonio Rodríguez, Cirilasso, Tay Xacur y, para el décimo aniversario, al colombiano Diego Ramos. A todos ustedes, muchas gracias por su generosidad artística y amor a la Fiesta Brava.

La fotografía es otra joya de esta edición, muchos han pasado por aquí y, a todos ustedes, nuestro profundo agradecimiento; sin ningún orden especial, abrazo a Briones, Arjona, Humbert, Ángel Sainos, Tadeo Alcina, Rodrigo Vargas de Icaza, Manuel Díaz, Mundo Toca, TauroAgencia, Mónica Jiménez Sequeiros y Paola Arroyo.

La tinta ha estado en manos de distintas plumas: algunos como invitados ocasionales y otros fijos, entre quienes nos encontramos buenos aficionados que amamos la Fiesta. Coordino y aporto mi parte al gran trabajo de Felipe Olivera —amigo y parte fundamental de Matador desde hace muchos años—, Mary Carmen Chávez Rivadeneyra, Miriam Nosti, Natalia Pescador, Mauricio Mejía, Mónica Bay e Iker Cué.

Infinito agradecimiento a las marcas comerciales que apoyan nuestras tradiciones y este proyecto, así como a los toreros, ganaderos y empresas taurinas que hacen publicidad con nosotros: sin ustedes, esto sería inviable.

En todo proyecto existe siempre un personaje cuyo anonimato expresamente solicitado, lo hace grande. El anuario Matador no hubiera visto la luz hace 10 años sin el apoyo incondicional y pletórico de afición de mi querido Juanjo: gracias a ti y a tu familia.

Hablo en plural porque sólo tengo el privilegio de coordinar este esfuerzo que, espero, disfrute usted. Puede conseguirlo en los locales cerrados de costumbre y en plazas de toros.

Para suscriptores de El Financiero:

Si usted desea un ejemplar de obsequio de la edición de colección del X aniversario de Matador, envíe un correo electrónico a editorial@elfinanciero.com.mx con el asunto: Matador de obsequio (hasta agotar existencias).

Twitter: @rafaelcue

*Artículo escrito para el diario El Financiero, reproducido por voluntad del autor en Intelisport.

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