Existen buenas anécdotas de peloteros que llegaron a pedir a un compañero su número del uniforme y a cambio regalaron algo, en su momento estuvo de moda obsequiar un reloj de lujo, aunque también está el caso de cuando Mitch Williams le pidió a John Kruk el 28 con los Filis de Filadelfia y en retorno le dio dos botes de cerveza, Kruk siempre dijo que fue un excelente trato.

Rickey Henderson le dio 25 mil dólares a Turner Ward por el 24, que era su favorito. A Roger Clemens también llegó a salirse caro conseguir el 21 cuando jugó con Toronto, lo tenía Carlos Delgado, quien probablemente lo utilizó en honor a Roberto Clemente.

En 2018 se han presentado varios casos en las Grandes Ligas y curiosamente hay tres donde están involucrados coaches de tercera base, incluyendo el mexicano Tony Perezchica de los Diamondacks de Arizona.

Perezchica debutó como coach el año pasado y usó el 1, Arizona firmó al jardinero Jarrod Dyson, quien tenía su carrera de 8 temporadas usando ese número y se lo solicitó a Tony, de inmediato accedió y ahora el bajacaliforniano tiene el 8.

En Milwaukee contrataron a Lorenzo Cain, quien usó el 6 en los años que estuvo con Kansas City, ahí con los Cerveceros el coach de tercera base Ed Sedar traía el número favorito de Cain, de inmediano Sedar accedió a entregarlo y colocarse el 0.

Algo que resaltar fue en San Diego, con la llegada de Eric Hosmer, quien desde su debut en Las Mayores usó el 35, pero resulta que ese número lo retiraron los Padres hace algunos años en honor a Randy Jones.

Al darse cuenta Hosmer que no podría seguir con el 35 en San Diego decidió quedarse con el 30 honrando a Yordano Ventura, el número que el dominicano usaba brillando con los Reales y falleció en un accidente automovilístico en 2017.

El coach de tercera base Glenn Hoffman había utilizado el 30 con los Padres en las más recientes temporadas, gustosamente se lo cedió a Hosmer y los días posteriores recibió de regalo un reloj cuyo costo es de miles de dólares.

Twitter: @hgcuadros

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