Por: Fernando Benito

Articulista invitado

 

A medida que se acerca la hora de que se dé el kickoff en el Super Bowl LII, los debates se acrecientan entorno a si las Águilas de Philadelphia serán capaces de frenar a la poderosa dinastía de los Patriotas de Nueva Inglaterra.

Por supuesto los conocedores tratan de identificar la manera en que como los Eagles deberán intentarlo, algunos dicen que deben soltar a su defensiva y presionar al pasador Tom Brady, otros que su ataque tiene que anotar una cantidad considerable de puntos para darse una oportunidad y algunos más que deben ponerse como objetivo, el controlar el tiempo de posesión para dejar fuera del terreno la mayor parte del juego a la implacable ofensiva de los Pats.

Lo que es una realidad, es que si Philadelphia se encuentra en estas instancias, es por que es buen un equipo. Su defensiva ha aumentado su nivel en los playoffs y prueba de ello es que solo ha permitido un total de 17 puntos.

Con hombres como Michal Kendricks, Ronald Darby, Derek Barnett, Patrick Robinson y Corey Graham, esta unidad desapareció en la postemporada a quaterbacks como Matt Ryan y Case Keenum, pero ahora tendrá un reto mayor: el tratar de limitar al considerado mejor mariscal de campo de todos los tiempos.

En cuanto a su ofensiva, el pasador Nick Foles ha jugado por nota últimamente, ya que lo mismo ha dirigido las series con pases cortos, que con envíos de larga distancia, como sucedió inesperadamente en el campeonato de Conferencia ante los Vikingos de Minnesota.

No es un secreto, que lo ideal para las Águilas es que puedan extender sus ataques, es decir que combinen las carreras de Jay Ajayi y Legarrette Blount, con pases al ala cerrada Zach Ertz y a los receptores Alshon Jeffery y Torrey Smith, para de esta manera manejar los tiempos del partido y a la vez dificultar que Brady entre en ritmo.

Donde en el papel si está en franca desventaja la escuadra de Philadelphia, es en la situación del pateador, ya que el novato Jake Elliot podría verse afectado con el escenario, a diferencia de Stephen Gostkowski de los Pats, quién cuenta con mucha más experiencia en estas lides.

De Nueva Inglaterra hay poco que decir cuando ya se conoce de lo que son capaces Brady, el running back Dion Lewis, los receptores Brandin Cooks, Danny Amendola y el tight end Rob Gronkowski, además de lo que generalmente realiza la línea ofensiva al proteger de buena manera a su afamado quarterback.

Mientras que la defensa, en la que están elementos como Kyle Van Noy, Trey Flowers, Malcom Butler, Stephen Guilmore y Devin McCourty, puede jugar mal por instantes pero luego hace los ajustes para comenzar a pesar.

Esta unidad en lo que va de los playoffs, ha brillado en la cuestión de presionar al mariscal, ya que suma 11 sacks, aunque no ha logrado intercepciones.

Se podrán analizar muchos aspectos de los dos contendientes del Súper Tazón, pero al final de cuentas, siento que para ganar, todo se resume a una sola cosa: el aprovechar tu momento del partido.

Los Patriotas son unos especialistas en este asunto, por eso ostentan tantos campeonatos, así es que los Eagles deberán poner atención y no dejar ir el suyo cuando éste se presente, como malamente lo hicieron Seahawks y Falcons, en las dos victorias mas recientes de Nueva Inglaterra en el Súper Domingo.

Estamos a unas horas pues de saber, si continua la gran dinastía de Bill Belichick y compañía, o si se concreta la maravillosa historia del head coach Doug Pederson y estas irreverentes Águilas.

Correo electrónico: ferben@gremradio.com.mx

 

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