Por: Fernando Benito

Articulista invitado

Es un cuento de nunca acabar. Todos saben que puede suceder pero es casi imposible evitarlo. Llega la pretemporada de la NFL y con ella la latente posibilidad de que se lesionen jugadores estelares que posteriormente no volverán a tener actividad lo que resta del año.

Esta vez, le tocó el turno de lidiar de forma más seria con esta difícil situación a los Delfines de Miami y Patriotas de Nueva Inglattera, quienes perdieron definitivamente por lo que resta del 2017, al quarterback Ryan Tannehill y el receptor Julian Edelman, 2 jugadores que sobra decir tienen un rol trascendental en la ofensiva de estos equipos.

Tannehill se lastimó solo al estar participando en un entrenamiento, agravando un problema que arrastraba en la rodilla izquierda, mientras que Edelman sufrió la rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha, al participar con los Patriots en el encuentro del viernes pasado ante los Leones de Detroit.

Los Dolphins son claramente los más afectados; pierden a un hombre, que si bien todavía no es considerado uno de los mejores en su posición, si ha venido a darle seguridad en ese aspecto al equipo, tan así que los llevó a calificar a los playoffs la temporada pasada por primera vez en 8 años.

Miami esperaba que con el lógico desarrollo, Tannehill se mostrara aún mas consistente este campaña y encabezara el proyecto para retar a Nueva Inglaterra en la división Este de la Conferencia Americana. En el 2016 lanzó para 2995 yardas, con 19 touchdowns y 12 intercepciones en 13 juegos.

Curiosamente sus vecinos de sector, los Patriots, también intentarán solventar la ausencia de Edelman, quién ha sido el arma principal del pasador Tom Brady las últimas 4 temporadas, sin embargo a diferencia de los Delfines, los actuales campeones cuentan con receptores que podrían sacar adelante el trabajo, como Danny Amendola, Chris Hogan y Brandin Cooks.

Aún así es complicado que puedan hacer lo que realiza él cada vez que atrapa un pase, que no es otra cosa que ganar un montón de yardas después de que logra quedarse con el balón, una cosa que aprecian mucho los mariscales de campo y los propios entrenadores en jefe.

En fin, Dolphins y Patriots, tendrán que arreglárselas para salir adelante sin el aporte de estos dos talentosos jugadores, tomando en consideración que el mundo no se acaba y que otros elementos están a la espera de mostrar lo que saben hacer.

Después de todo por algo tiene valor el dicho: “No hay mal que por bien no venga” y para quién no lo crea y aunque solo sucede eventualmente, así apareció un tal Kurt Warner con los Carneros de San Luis.

Comentarios a: ferben@gremradio.com.mx

Anuncios