AL LARGUERO

Por: Alejandro Tovar Medina

Articulista invitado

El hombre tiene que agudizar el ingenio ante la tecnología y el panorama que establecen los jóvenes de hoy, privilegiados en materia de información y recursos para engrandecer el conocimiento y el espíritu pero también mirando al barranco que la propia técnica actual les ofrece, pues amenaza con esclavizarlos si no se adquiere un término adecuado de doma y balanceo. Lo cierto es que ese mundo exótico, misterioso y feliz nos absorbe, con los chicos y la tv.

Se acabaron los tiempos del dominio e imposición, ahora los modernos sistemas nos ofrecen el mundo entero a la mano y ellos van llevando el control de un lado al otro del orbe, como quien se posa en el puente de la carabela y lleva su alma prendido al timón, sabiendo los muchachos que son la nueva ley, conociendo perfectamente que todo aquel que no se aventura no pasa la mar.

Uno queda de un simple espectador para mirar lo que ordenen (no sugieren) y queda escuchando el griterío, donde las opiniones se dividen ante los atletas de la cancha. No se dan cuenta en su barullo que uno puede llegar a las lágrimas viendo como el viejo Roethlisberger es arrollado por la tropa roja del joven Mahomes, feroz e irresistible como guerrero persa y mientras Pat tira para 404 yardas y 5 TD, el ídolo Ben tiene que refugiarse para exhibir sus números.

Y éstos son para recordarlo siempre. 2 anillos de campeón, 8 títulos divisionales, 3 de Conferencia Americana, 400 pases de TD en 18 años plenos, con lesiones y llantos, también. Si Nino Cerrutti (92) se fue para siempre luego de revolucionar la moda e introducir a Giorgio Armani a la fama del diseño, igual a su manera Roethlisberger fue por años la inteligencia del ojo que lo ve todo. Sus ideas y acciones hicieron que Steelers tuviesen un realismo poético y una filosofía propia.

Pero los viejos solo somos hoy el testimonio de voces silenciadas. La muchachada no grita de entusiasmo sino que también juega. ¿Qué haces?. ¡Por ahí no, el otro está libre! ¡No puede ser! Ellos quedan en peligro de que los atletas salgan de la tv y entren a la sala, se tomen una cerveza y se lleven un trozo de carne, no sin antes protestar por el griterío y desaprobaciones, pues todos quieren ganar, los cosacos de la cancha pelean a muerte, esos que viven el balance de la agonía.

El reto de los veteranos es adaptarse al tremendo ritmo actual, donde el control de tv termina más agotado que los jugadores pues va de un estadio a otro, de un grito a un lamento, de un sueño a un choque. En todo el vuelo de la tarde con futbol americano, hasta se olvida del frentazo santista en Toluca, donde la tropa de Pedro mostró lo que todos sabemos, que es un equipo que se ordena, lucha e inquieta pero que está falto de gol y termina por ceder. Tiene refuerzos prestados que vienen fuera de forma. ¿Todo eso no lo presentía Mr. Dante?

Lo que inquieta es el hecho ineludible de que el futbol mexicano viene cayendo en un ambiente mediocre, donde los medios han hecho que aparezcan jugadores sobrevalorados que no se muestran como dicen que son o que pueden ser. Hay comentaristas que desean mostrar una realidad que no existe, un nivel que solo ellos aprecian, cuando los tiempos, la tecnología y la experiencia de las nuevas generaciones, ya no pueden ser engañadas tan fácilmente. Hoy nos hacen falta medios que como el buen maestro, despierten dudas en el estudiante y los entrenen para disentir. Ya no hay nada fantástico, solo existe lo real.

Correo electrónico: arcadiotm@hotmail.com