AL LARGUERO

Por: Alejandro Tovar Medina

Articulista invitado

En 1994, como parte del equipo de Grupo ACIR en el Mundial de USA, paramos ocho días en Nueva York. Una día libre, con Bernardo de la Serna (f) gran narrador colombiano-mexicano fuimos a Houston St. 205, al Katz Delicatessen, el famoso lugar fundado en 1888 para consumir sándwiches de Pastrami con cerveza helada. Sacamos libreta de reportero para anotar la sentencia de un pequeño cuadro en la pared, que señalaba: “Mantened la curiosidad, haced preguntas y mantener el rumbo sin importar cuán sinuoso pueda ser el camino por delante”.

Curiosidad, como antídoto de la ansiedad, debe ser punto clave en la vida de todo comunicador, para verse obligado a conocer, a informarse sin descanso para satisfacer la exigencia cada vez mayor de un auditorio creciente en número e interés por saber. El hombre de hoy, por la tecnología que todo lo ha cambiado debe tener la urgencia de construir una memoria eléctrica.

Bernardo narraba futbol en un tono permanente, como un barítono. Con una mano sujetaba el micrófono, con la otra, el cronómetro. Era ardiente y juguetón, los ojos le bailaban en las cuencas cuando veía mujeres. Odiaba los términos en inglés y adoraba la ropa, los relojes y los perfumes. Ese verano, Nueva York parecía una sucursal del infierno para los medianamente pecadores. Le sorprendía que nos identificaran como latinos cuando para él, ambos parecíamos europeos.

Curiosidad, decíamos. Bien, las maravillas modernas nos dejan ver Borussia Dortmund contra Bayern Munich, ambos grupos inconformes con la medianía y adictos en llevar la contraria a todo rival, nos dejaron ver que los fans que como nosotros, contemplamos el mundo desde el patio trasero, también tenemos oportunidades de ser felices por una tv que brinda artistas del futbol. 

Apenas al arranque, una jugada que valió la mañana sin desayunar. Un pase a fondo, al que Haaland llega como un potro fino, propio de un rey persa, domina y entra al área mientras Davis hace un cierre desesperado. Finta y quiebre, el moreno pasa de largo, levanta la mirada y fusila al arquero en jugada relámpago. Al rato el polaco Lewandowski empata con su sello tan personal que es ingresar al área y matar, como literatura de futbol que le cuenta al mundo amor en versos.

Estos poetas del juego (Bayern ganó 3-2) son como fotógrafos de actualidad, que por naturaleza poseen una calidad estética que no se distrae de su valor sentimental, de esos que siempre nos muestran que hay luz detrás de las sombras. Y claro, esto va haciendo más exigente al espectador} como Meg Ryan y Billy Cristal que filmaron la escena del orgasmo fingido (1989) en el encuentro de Harry y Sally en ese mismo set del Katz Delicatessen de los sándwiches de Pastrami.

Lo ideal sería incentivar la Dopamina, que promueve el placer y la relajación, dejar de hacernos preguntas y comparaciones y manejar mejor los pensamientos que se apoyan en fotos de nuestra realidad, porque tal vez uno busca alternativas pero está obligado a vivir en este mundo porque no hay otro a disposición. Y claro, aplaudir el ritmo y pasión con que se han jugado las semifinales en la MX y ya no preguntarse ¿por qué esos muchachos no juegan siempre de la misma manera?

Correo electrónico: arcadiotm@hotmail.com