Por: Fernando Benito

Articulista invitado

Tom Brady ha conseguido avanzar al décimo Super Bowl en su brillante carrera, toda una locura considerando que tiene 20 temporadas jugadas como profesional. Si hacemos una simple ecuación matemática, nos daría como resultado que cada dos años el afamado quarterback está presente en el llamado ‘Partido Grande de la NFL’.

Nadie duda de la capacidad y calidad del veterano pasador, pues es evidente que su aporte ha jugado un papel fundamental en los éxitos, primero de los Patriotas de Nueva Inglaterra y ahora de los Bucaneros de Tampa Bay, sin embargo sus logros siempre han estado ligados a situaciones polémicas, que lamentablemente ‘empañan’ de manera considerable su gran historia deportiva.

Anoche se dio una vez más algo de eso, con las criticadas decisiones que tuvieron los oficiales durante el desarrollo del Juego de Campeonato de la Conferencia Nacional, que disputaron Buccaneers y Packers en el Lambeau Field.

Y no es por el castigo de Interferencia de Pase que marcaron en contra del esquinero Kevin King cuando quedaban menos de dos minutos en el reloj, que a consideración de casi todos es una llamada correcta, sino por que en jugadas similares, las ‘Cebras’ no quisieron o no se atrevieron a sancionar a Tampa Bay en momentos claves del partido.

Antes de que concluyera la primera mitad, el profundo Sean Murphy-Bunting jaló del hombro al receptor Allan Lazard, colocándose en posición para interceptar a Aaron Rodgers. Unos instantes después, Brady conectaba un pase de touchdown de 39 yardas con Scotty Miller y los ‘Bucs’ se iban arriba 21-10.

Posteriormente cuando quedaban menos de 9 minutos en el cuarto final y con Green Bay perdiendo 28-23, otra vez Murphy-Bunting con una serie de jalones impidió que Lazard llegara a tiempo para atrapar un envío de su pasador, deteniendo así una serie ofensiva que pudo haber sido diferente para los ‘Cabeza de Queso’.

Estamos de acuerdo en que en ocasiones en la postemporada la consigna de los oficiales es ‘dejar jugar’, pero una cosa es aplicar esto con criterio y otra muy distinta que se ‘deje jugar’ en favor de un solo equipo. A los Empacadores les señalaron el castigo, a los Bucaneros, no.

Así es que otra vez y sin que lo hubiera solicitado, Brady recibió esa ‘ayudadita’ extra en playoffs para llegar a un nuevo Super Bowl, como sucediera hace casi 20 años con el ‘Tuck Rule Game’ o la estricta llamada, que rara vez se marca de invasión en zona neutral de Dee Ford, acontecida en el AFC Championship del 2018.

Pasando también por los arbitrajes extraños que se dieron en los duelos de 2003 y 2004 de estas instancias entre Patriots y Colts, en los cuales de forma recurrente los receptores de Indianápolis eran sometidos a contactos ilegales, sin olvidar además los famosos y escandalosos ‘Spygate’ Deflategate’.

No se puede negar que lo que ha hecho Tom Brady es admirable, pero considerando que no hubieran existido todas esas situaciones cuestionables, ¿tendría realmente tantos arribos al ‘Super Tazón’ y 6 anillos de Campeón?

Póngalo Ud. así, si John Elway hubiera gozado también de estas aparentes ‘ventajas’, seguro habría jugado de igual manera en 10 partidos grandes de la NFL, en lugar de los 5 en los que participó o Joe Montana hubiera ganado 8 títulos; Dan Marino por su lado se hubiera dado vuelo llegando al Super Bowl y a Terry Bradshaw le faltarían dedos en las manos para colocarse los anillos.

Nos queda claro entonces, que Brady es uno de los mejores mariscales de campo que se han visto en la Liga y que por lo mismo, no requería de un auxilio adicional para poder trascender.

Sinceramente…no lo necesitabas Tom.