Ney Blanco de Oliveira en la Corte del Rey

Charlas con Héctor Huerta

Capítulo X: Las genialidades de “Lula”

HÉCTOR: ¿Qué fue lo que hizo “Lula”?
NEY: Kubala ya no salió para el segundo tiempo. Un hándicap a nuestro favor. “Lula” estaba en la banca, pero no tranquilo. Algo tramaba aquella cabeza. Sólo él podría encontrar una solución.

Pidió al masajista Macedo que fuera a buscar todas las agujas al vestidor. Entregó una aguja a cada integrante de la banca.

Fioti, lateral izquierdo, era quien le quedaba más cerca; le dijo que todos los balones que recibiera los mandara a la banca, y que la orden la hiciera llegar a los demás compañeros. Así lo hicieron. Cuatro balones españoles se poncharon en la banca del Santos. Como no había más, por fin permitieron la entrada de un balón brasileño.

No creo que el balón haya influído en la mejoría del equipo, pero el golpe psicológico fue genial, tanto por la elaboración previa como por las acciones posteriores.

Por supuesto que “Lula” no tenía nociones elementales de psicología. Pero actuó cuando las circunstancias lo ameritaban, de manera genial.

Con el balón brasileño metimos tres goles en los pocos minutos que le quedaban al partido: uno de “Pepe”, desde 40 metros; otro de “Pelé” y uno más de “Coutinho”. Al final perdimos 4-3, pero estuvimos cerca del empate. Yo salí cinco minutos antes, directo al hospital, conmocionado luego de un golpe que me dio el portero Ramalletes.

En otra ocasión, jugábamos un torneo en Perú, dentro de las exhaustivas giras del Santos. Tomando en cuenta el trajín que nos esperaba, “Lula” solicitó al equipo contrario y al árbitro hacer seis cambios en ese partido contra la Universidad de Lima. Su solicitud fue rechazada. Se acordó que sólo fueran dos cambios. Para que no hubiése errores, el árbitro pidió a “Lula” la lista de sus jugadores, con nombres y números. “Lula” cumplió con el requisito, pero también con su deseo. Hizo seis cambios y hoy en día todavía no se dan cuenta ni el árbitro ni los rivales…

HÉCTOR: ¿Cómo lo hizo?

NEY: Cambió a cuatro en el medio tiempo y los dos que le permitieron durante el partido. Por ejemplo: Feijó estaba como lateral izquierdo y en el medio tiempo le entregó su camiseta sudada con el número seis a Dalmo; éste a su vez le dio el 14 a Feijó y se limpió para pasar inadvertido en la banca, entre los suplentes. Eran muy parecidos físicamente, aunque tenían sus diferencias si se miraban con detenimiento. Así lo hizo con otros tres jugadores…

Al único que no se podía cambiar era a “Pelé”. Todas las miradas de aficionados, rivales y árbitro convergían hacia “Pelé”. A los otros se les pudo cambiar porque la preocupación de todos era “Pelé”. Una vez dijo Dirceu Guimaraes que, quitando a “Pelé” todos los demás son chinos.

Y ese día “Lula” hizo seis cambios, como si fuesen chinos, porque hasta hoy día nadie se dio cuenta…

(El próximo lunes: la actitud paternal y el apoyo total de “Lula” hacia la Corte).

Twitter: @emaciasm