Por: Rafael Cué*

Articulista invitado

El pasado 18, Julián lópez El Juli cumplió 20 años como matador de toros. Me vino a la mente la primera entrevista que le hice para la revista Matador, que por aquellos años editabamos mensualmente. La portada, el simbolismo del niño que deja los juguetes para soñar con ser torero… Desde el día que lo ví torear supe que estaba frente a un fenómeno del toreo. Tras la primera entrevista no me cupo la menor duda. 21 años después, sus conceptos no han cambiado mucho y ha logrado cumplir sus sueños.

Enhorabuena, maestro. Felicidades.

Revista Matador, julio 1997

-En una carrera llena de sacrificios como es la de torero, ¿qué significa empezar de tan niño? ¿Ha sido mucho el sacrificio? ¿Ha valido la pena?

-Hombre, el sacrificio no ha sido mucho, porque siempre he estado en el mundo que a mí me ha me ha gustado desde siempre y también he tenido recompensas, y eso también me ha ayudado mucho.

-Al ser niño, ¿en quién te inspiraste? ¿A qué torero viste?

-Pues a nadie, simplemente a mí me empezó a gustar; hice la primera comunión y allí echaron unas becerras y toreé por primera vez, después me metí a la escuela taurina.

-A la escuela taurina de Madrid, ¿a qué edad entraste?

-A los nueve años.

-¿En qué basas tu tauromaquia?

-Yo creo que eso es mejor que lo diga la gente, pero bueno, a mí me gusta torear con gusto, con cierto arte, con cierto pellizco —pues es muy importante—, y también cuando no embisten los toros tratar de pegarles pases.

-¿Qué tan importante consideras la técnica para poder torear?

-Hombre, la técnica es muy importante, hay toreros de todos los tipos, hay toreros que no tienen técnica ninguna, pero tienen un arte exquisito, hay toreros que tienen mucha técnica pero no tienen tanto arte.

-¿Tú estás buscando el equilibrio entre esa técnica y arte?

-Sí, la verdad es que siempre me ha gustado que los toros que no embistan, pues estar bien con ellos y pegarles pases, y los que embistan torearlos con mucho gusto.

-¿Cómo has encontrado al toro bravo mexicano en comparación al comportamiento del toro bravo español?

-El toro mexicano tiene más temple, entre muletazo y muletazo tienes que ir alargándole las embestidas y es un animal que lo más importante es que va a más.

-¿Te costó al principio?

-No, desde un principio me he encontrado muy a gusto, porque me gusta torear despacio y el toro mexicano es para los toreros que les gusta torear despacio, con ritmo.

-¿En qué punto te encuentras para poder llegar a manejar tu propia tauromaquia, olvidarte tanto de la técnica?

-Yo creo que el torero siempre tiene que hacer lo que le salga, hay días que estás más artista que otros, días que estás más valiente que otros. El torero tiene que hacer siempre lo que siente.

-De los toreros mexicanos que has visto, ¿qué diferencia —desde tu punto de vista— encuentras entre los que has visto en España y los que has visto en México?

-Bueno, creo que prácticamente son iguales, lo único es que el toro mexicano y el torero mexicano tienen mucho temple.

-¿Y la afición?

-La afición sí es diferente, aquí es más apasionada y pues eso sería muy importante para España, porque allá se mira con un poquito de frialdad.

-¿Qué tanto puede ser algo en contra el seguir teniendo la imagen de niño?

-Yo creo que no hay nada, salgo a la plaza y mató los mismos novillos que matan los demás y estoy haciendo las cosas que hacen todos; yo creo que eso no tiene nada que ver, es una cosa que está ahí pero qué no es lo más importante.

-¿Pasas mucho miedo?

-No, lo que te pasa es un poquito de nervios de cómo van a salir las cosas. Soy muy responsable, sé la plaza en que estoy y sé lo importante que es, entonces tienes ese nervio de “a ver cómo va a salir la cosa”.

-¿Y cuando alguno corta orejas antes que tú?

-Pues intentas cortar más orejas e igualarlo y te picas más.

-¿Piensas hacer una carrera muy larga como matador de toros o te gustaría retirarte pronto?

-Yo creo que a todo torero le llega el día que se tiene que retirar, yo creo que eso no se puede saber, es según se va desarrollando a la carrera; como estoy en un mundo que me gusta, pues a mí me gustaría estar toda la vida.

-¿Qué condiciones son las que se dan para que —en tu opinión— un torero decida retirarse?

-Pues una opinión es que a lo mejor el toreo está más modernizado, hay toreros jóvenes que arrean muchísimo, y o no llegas a la altura o ya no te encuentras bien físicamente y echar a la borda 20 años de alternativa, no tiene porqué.

-El dinero, la fama, juegan en tu carrera a futuro. Tú quieres ser matador de toros y tomar la alternativa pronto, ¿qué papel juega todo eso? ¿O lo tuyo es el desarrollar como artista?

-Hombre, yo creo que ahora de novillero lo que se va buscando es abrirse paso; empiezas con la afición y siempre uno también lucha después por tener eso, por tener la finca, tener la recompensa por todo lo que has sufrido y por lo que has luchado.

-Si se logra tu deseo y si las cosas se dan bien con el paso que llevas y te logras comprar una finca, ¿qué tipo de toro buscarías, habiendo sido tú torero?

-A mí siempre me ha gustado el toro de Murube, que es un toro que tiene mucho tranco, no tiene mucha calidad y es muy bonito de hechuras. A mí me gustaría ser ganadero para lidiar novilladas sin caballos, novilladas picadas por los toreros que empiezan y se divirtieran.

-Ahora que en México hay la posibilidad de traer sangre nueva, ¿crees importante el que haya más de un encaste?

-Pues yo creo que sí, es importante siempre reforzar la ganadería, más con un encaste que no conoce el público mexicano, ya que hay encastes en España que pueden gustar mucho aquí, toros con mucho temple y que repiten mucho, eso al público mexicano le gusta.

-¿Y qué opinas del encaste que hay en México, que en España se tiene encasillado como de corridas duras?

-No se tiene encasillado como corridas duras, bueno, aquí lo de México digamos que es por lo de Saltillo, y allá de Saltillo es al revés, hay muy poco, y eso es muy enrazado, que son los toros de Victorino Martín, pero que también dan grandes triunfos y grandes tardes a los toreros.

-Hay una cosa que tarde o temprano va a llegar: la cornada. ¿Cómo manejas esto psicológicamente?

-Normal, yo sé que tiene que llegar, pues esos son los sinsabores de la Fiesta, porque el toreo es una preciosa fiesta, muy bonita, pero también es durísima.

-¿Tienes curiosidad?

-Sí, ciertamente un poco, por saber.

-¿Con qué te sientes más a gusto, con el capote o con la muleta?

-Hombre, pues con el capote me defiendo muy bien, es una suerte que la tengo muy dominada y con la muleta yo creo que es más importante la sensibilidad, no tener tanta rigidez con la muleta que con el capote, hay toros que los toreas más a gusto con el capote y otros más con la muleta, pero prácticamente he cortado las orejas casi siempre con la muleta y con la espada.

-Se habla mucho de las escuelas taurinas, que el único defecto que pueden llegar a tener es que los toreros se hacen de un estereotipo, todos torean muy parecido. ¿Tú has sentido eso?

-En la escuela el maestro Bernadó te enseñaba la técnica, pero no te enseñaba gustos y uno no se quería parecer a él, sino parecerse a uno mismo, y hay otros en la escuela que se quieren parecer al maestro, entonces ya es cuando se coge un poco el estereotipo.

-¿Habías estudiado o visto algo de La Fiesta de Toros en México antes de venir?

-No, la verdad la conocía muy poco, había visto muy pocos videos de México, la verdad que no tenía mucha idea. Sí había oído de la gente, de lo apasionada que es.

-¿Fue idea tuya venir o fueron por ti?

-Fue idea nuestra y también de ellos, se llegó a un acuerdo porque iban a dar bastantes novilladas; es bueno abrirse paso aquí en México, porque luego como matador de toros puedo venir también; además para ser torero hay que ser Figura del toreo en todos lados.

-No ha sido fácil para muchos matadores españoles triunfar y gustar en México, ¿has sentido eso en tus actuaciones en México?

-Sí, las tres tardes más importantes que he tenido en México fue mí presentación en Guadalajara, mí repetición en Aguascalientes y la México, y la verdad que esos tres días se oían unos “olés” que parecía a veces que asustaban.

-¿Siendo niño tu madre no se opuso a que empezaras a torear tan joven?

-No, la familia por parte de mi madre fueron empresarios, siempre ha estado tocada por el mundo taurino y siempre le ha gustado mucho; y hombre, a ninguna madre le gusta que su hijo sea torero, pero una vez que ya estás metido intenta ayudar lo más posible.

-¿Qué papel ha tenido México en tu desarrollo taurino?

-Para mí muchísimo, sobre todo La México, ahora mismo es como presentarme en Madrid.

-¿Qué enseñanza taurina te llevas de La Fiesta de aquí en México?

-Hombre, pues me llevo más temple en mi toreo, más reposado y eso me sirve muchísimo, también me llevo de la gente un grato recuerdo de su comportamiento conmigo.

-¿Quieres tomar la alternativa joven?

-Sí me gustaría, no me gusta la idea de estar mucho tiempo de novillero, estoy deseando de verdad ser matador de toros ya.

-¿Crees que te veas con el toro más hecho, que deja estar más a gusto pero que es más difícil ponerse enfrente de él?

-Yo creo que sí, he matado de vez en cuando algún toro a puerta cerrada en festivales y me he encontrado muy a gusto, yo creo que puede ser interesante.

Twitter: @rafaelcue

 

*Artículo escrito para el diario El Financiero, reproducido por voluntad del autor en Intelisport.

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