En La Laguna todos sabemos qué alcance tiene la porra de los Tigres, son el ejemplo de aquel dicho: “Nunca falta un pelo en la sopa”, y esto dicho porque conozco a muchos de la sociedad regiomontana que han demostrado a base de trabajo y unidad que son la ciudad más adelantada de nuestro país. Estos señores de la llamada “Libres y locos” han hecho honor a su nombre, pues a donde quiera que van hacen locuras con toda la libertad que les permite la autoridad. ¡Ya basta, ya no se puede permitir que estos energúmenos a donde quiera que vayan hagan de las suyas! Sucedió aquí en el Corona, en la última visita de su equipo, cuando sin ton ni son comenzaron a agredir a los aficionados locales, sin que siquiera intervinieran las porras laguneras; lo hicieron, a título de que les dio su tiznada gana, sólo porque son libres y locos.

Lo que sucedió en Veracruz debe de poner fin a estas salvajadas, la FEMEXFUT, debe actuar si quiere que la Liga MX adquiera un nivel de seriedad y respeto. Al “Gabacho” Gignac se le debe avisar que no es Dios y que sus actitudes molestan por su soberbia, el besito a Reinoso no es más que un beso de Judas a una persona a la que debe respeto, el ir a celebrar a la tribuna su gol no es más que un signo de provocación a una afición dolida por el tanto.

Pero lo que sí no tuvo parangón, lo que sí careció de progenitora fue lo hecho por el “Tuca”; los berrinches, ya se los conocemos; pero el amenazar al público: “Ya irán para allá”, no se puede permitir. Yo no sé si para cuando salga este comentario de PATACHUECA la comisión disciplinaria ya emitió sus castigos. A mi juicio, debe de ser severa en este caso; no se puede permitir que un técnico amenace y ponga en riesgo el buen andar del futbol como deporte y no como una guerra. Este señor debe desaparecer del balompié a pesar de toda su historia, porque definitivamente es un peligro. La prensa regiomontana lo defenderá, así como lo hizo “El Enano” Álvarez al mencionar que éstos están a punto de ser canonizados.

Los medios de México solo dicen lo que ven y ellos hablarán del pleito entre dos barras, ellos solo ven los unos contra los otros, ni siquiera investigan para establecer un comentario más apegado a la realidad; ellos están en esa “burbujota” que es la la Ciudad de México, y no ven más allá de sus narices.

Todo mundo hace responsable al dueño del estadio: que si no contrata buena seguridad, que si no son suficientes los elementos, que si esto, que si lo otro. ¿Cómo queremos que haya autoridad en un estadio, si ni siquiera la tenemos afuera? Lo que se debe hacer es mantener fuera de los estadios de futbol a estos salvajes que bajaron del Cerro de La Silla. ¿Qué no se han dado cuenta que esta porra de “Libres y locos” participan una y otra vez en desmanes a donde vayan? ¿Qué no saben que no agreden a las barras locales, sino que se van contra cualquier aficionado que se les atraviese? Sucedió aquí, y ya sucedió en Veracruz. Ahora quién sigue. ¡Ya basta! ¡Fuera, fuera, fuera!

Finalmente, dedicaré este parrafito al Santos Laguna, sobre todo a sus delanteros: ¿Cuándo entenderán que el futbol es de asociación? ¿Cuándo aprenderán a ser generosos dentro de una cancha de futbol?

Twitter: @patachueca93

patachueca

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