No se pueden ganar medallas si no hay una estructura. Los atletas mexicanos que han ganado medallas, lo han hecho como consecuencia de su deseo, de sus ganas, de ese querer ser y sobre todo, del amor que le tienen al deporte que practican. El corredor o el caminante empiezan a temprana edad y es increíble el tesón, las ganas y el deseo de ir aumentando kilómetros que hasta se vuelve un vicio, dicho por ellos mismos. Lo hacen en cualquier parte: en la calle, en el llano, los vemos cruzando avenidas, a cualquier hora; no necesitan de un lugar o de alguna estructura o pista para hacerlo, no escogen la marca de tenis o ropa ligera para practicarlo, lo hacen con lo que humildemente pueden obtener; su objetivo es llegar a una olimpiada y lograrlo será un esfuerzo muy personal. El boxeador es parte de nuestra cultura, de ese barrio bravo en el que tienes que defenderte, y si tienes algo de esa agresividad, un entrenador de esos que te encuentras en cada colonia te entrena para que calmes tus ansias de novillero.

Lo anterior es una película que se repite todos los días en el deporte mexicano, un sector desquebrajado como lo están todos los sectores en este país. Trajeron a un policía para conseguir más medallas, y como tal, no pudo arreglar lo que ya estaba corrompido. Porque en este país así ha sido: tanto y tantos años por conservar el poder, que todo está echado a perder. Si es difícil acabar con los malos sindicatos de educación, de CFE, PEMEX, camioneros materialistas, ONAPPAFAS, etc., etc., etc. Cómo puedes acabar con tantos federativos en otras tantas federaciones deportivas, enquistados durante muchos años, ganando todo el dinero que quieren y que por consecuencia no sueltan las sillas; obviamente a consecuencia del nulo desarrollo más que el de ellos mismos.

¿Y qué decir del sector educativo? ¿Cuándo se han construido escuelas con infraestructura deportiva? Que yo recuerde, jamás he visto una escuela primaria ni siquiera con un campito de futbol. Para los políticos lo importante eran los salones de clases, lo demás era terreno que costaría mucho dinero, y era mejor escriturarlo a su nombre que hacer algo que no vestía; porque nadie reclamaba nada, ni los padres de familia lo reclamaban; ellos estaban conformes con la canchita de usos múltiples en donde se jugaba lo mismo voli, que futbolito,  que básquet, y además era el lugar para el recreo. Incluso para practicar para los desfiles, había que invadir las calles. ¿Cuándo se ha promovido el deporte en las escuelas si jamás se les dio importancia a los maestros de educación física? ¿Cuándo los maestros han permitido que el deporte se practique los fines de semana, si el sindicato dice que solo deben trabajar de lunes a viernes? Es más, la materia de Educación Física era un 10 cantadito.

Y si lo anterior sucedía en las escuelas primarias, en la educación media sucedía lo mismo. La vieja PVC, la del Bosque Venustiano Carranza, tenía su campo de futbol; nada más que había que cruzar la Av. Hidalgo para poder ir a jugar. Y esto duró hasta que el dueño del terreno construyó casas habitación y se acabó el campo. Sin embargo no podemos negar que se han hecho esfuerzos por llevar a cabo torneos, como la CONADEIP. Y esto solo en instituciones educativas privadas, porque poco o nulo presupuesto hay en las prepas o universidades de gobierno.

La ONEFA dejó de organizar torneos de futbol americano entre universidades particulares y públicas, porque simple y sencillamente estas últimas no tenían presupuesto. ¡Imagínense que el gran clásico Pumas vs Poli careciera de importancia ante un partido ITESM vs U de las Américas!

Ahora se han hecho grandes esfuerzos. Simplemente aquí en Torreón: “Complejo Deportivo La Jabonera”. En nuestro país podrá haber presupuesto para grandes obras, y los programas duran mientras esté en el poder el que las construyó; pero después los programas se acaban, y es tan simple como reconocer que un programa cuesta dinero, es un gasto; no una obra que realmente cuesta $30 Millones, pero que fue presupuestada en $50 Millones, un buena diferencia que nadie sabe nadie supo.

Y qué decir de los medios: mientras el deporte no sea popular, ni siquiera nos acordamos de él y así es difícil que un atleta obtenga patrocinios o difusión. Si en el futbol solo se habla de los “4 grandes”, al deporte solo lo tomamos en cuenta cada 4 años durante las olimpiadas.

Y todavía hay mucho rollo, o ¿ustedes creen que a Ismael Hernández el gobierno le ayudó con el caballo, el sable y la pistola? Felicidades a los 5 medallistas mexicanos, de ellos es el triunfo… y de nadie más.

Hasta la próxima.

Twitter: @patachueca93

Anuncios