13615442_1088022097951081_6220665520972184532_n

Luego de esta serie contra los Rieleros de Aguascalientes, en donde los Vaqueros Laguna se llevaron la serie dos juegos contra uno, hay muchas cosas para pensar, y por esperar de aquí al último juego de la temporada 2016 de la Liga Mexicana de Beisbol.

Después de la salida del norteamericano Dustin Crenshaw, quién fuera el mejor abridor para Laguna en lo que duró con el equipo, Daniel Fernández batalló en encontrar un elemento que pudiera sustituirlo como un abridor de confianza, y estelar en la cumplidora rotación de los naranjas. Y se probó una y otra vez a Omar Espinoza, quien nada mas no pudo con el papel que le asignaron como abridor desde el principio de la temporada y tuvo un espantoso récord de 0-4 en ganados y perdidos, y como consecuencia el manager de Vaqueros, lo ha tenido en la caseta viendo cómo Laguna gana y gana series, y usándolo de vez en cuando como relevista.

Se probó a Edgar Gómez, quien en sus primeras aperturas hizo un excelente trabajo, pero le costó mantener el mismo ritmo, pues su efectividad subió a 5.81, y solo funcionó contra equipos sensibles como Oaxaca.

Hasta que llegó Eder Llamas, directo del bullpen, donde tenía labor de relevo, se le dio la oportunidad como abridor, y se ha convertido en uno de los más confiables, y si no lo creen denle una checadita a su récord de 5-0 y una efectividad de 1.81, 12 carreras permitidas en 50 entradas. Se encontró entonces, desde mi juicio, una rotación abridora estable con la llegada además del norteamericano Jeremy Horst que ya consiguió su primera victoria, junto a él, abren Walter Silva, el que se quedó a dos entradas y dos tercios del juego sin hit ni carrera contra los Olmecas de Tabasco, el recuperado Salvador Valdez, el único zurdo Alejandro Astorga y Eder Llamas.

Además de la rotación abridora se ha movido mucho el bullpen de Laguna, pues la polémica salida de Tony Peña alertó a  uno que otro villamelón que no vio las últimas salidas del dominicano y que fuera el relevista del año pasado, sí, el pasado. Y llegó Esmailin Caridad, quien a pesar de haber permitido dos carreras en la novena entrada del último juego en Aguascalientes, ha respondido a la hora que se necesita, pues no ha fallado en ninguna oportunidad de salvamento que ha tenido de 5-5, Tony falló en dos, y falló también en algunos partidos que estaban empatados.

La salida que sí sacudió al pitcheo de relevo fue la de Mikel Cleto, que era un espectáculo con su recta de 100 millas cuando se paraba en el centro del diamante, para contrarrestar su merecida partida a los Bravos de Atlanta, se contrató a Waldis Joaquín proveniente de los Saraperos de Saltillo.

Cuando Peña era todavía naranja, se quería hacer un cuerpo de relevistas que cubrieran desde la séptima a la novena entrada, en ese cuerpo militarían Peña, Cleto y Caridad respectivamente una entrada cada uno. Salió Peña y trataron de poner en la séptima a Mario Mendoza y no sirvió, 5.53 su efectividad. Y se descubrió a Felipe Arredondo como un buen relevo de una entrada, y con la salida de Cleto, ahora vemos en la entrada 7 a Arredondo, en la 8 a Joaquín y en la 9 a Caridad. Eso es lo que se prueba hoy en día en las últimas entradas.

Lo que quiero decir es que el trabajo de la directiva con el pitcheo a sido con pinzas, desde que vieron el trabajo de los lanzadores en años pasados, el mismo David Cortés, gerente general de la organización, prometió trabajar fuertemente el departamento de pitcheo y por ahora son el segundo mejor colectivo de toda la liga, algo que en mi vida jamás había visto, yo tengo 21, otros que tengan más ¿me podrán decir cuando lo vieron? Bien ahí por David, cumplió su promesa

Eso en cuanto al pitcheo, a la ofensiva, es formidable la actuación que ha tenido Rubén Sosa con Laguna, el hijo pródigo, por fin un primer bate consistente, estelar, con promedio temible de .410, y líder en triples con 7, no tendrá tanto poder pero contacto le sobra, dicho sea de paso apenas ayer conectó su primer cuadrangular, formidable, esa es la palabra para el papel de Sosa. Velocidad pura en los senderos, 14 bases robadas capturado solo en dos intentos, con que ponga la pelota en juego es una amenaza ante cualquier novena.

René Reyes resultó ser un gran refuerzo a pesar de que escuché comentarios que sus mejores años habían pasado con Puebla y no se iba a repetir, como respuesta Reyes tiene promedio de 3.19 y está consolidado como un tercer bate oportuno, ya con 41 carreras impulsadas, sublíder en el equipo a pesar de que llegó empezada la temporada.

Y el impredecible Ricky Álvarez con 17 vuela-cercas y 65 impulsadas, puede ser este año en el que tome esa estela que le ha faltado en su carrera de convertirse en un bate de poder, un fuerte cuarto tolete, y que además se comporta de maravilla a la defensiva en la primera base.

En general, el equipo navega a buen ritmo y sin parar, y en estas semanas hay que sacar un buen colchón de juegos para poder ir sin presión a Yucatán y Quintana Roo, contra equipos que vinieron a barrer al estadio Revolución cuando ni basura había. A ver ahora con los cambios que ha hecho el equipo, como se enfrentan ante los líderes del sur.

Así es como Laguna busca su postemporada en este año, armas tiene, y se ha quedado en los primeros lugares de la zona norte, hoy ocupa el tercer lugar y se mantiene a dos juegos del sublíder que es Monclova, a disfrutar del cierre de temporada y no se diga más, a Saltillo con todo y todo. Saludos

José Roberto Piña Ochoa

 

Anuncios