LA FIESTA ESTÁ VIVA

Por: Rafael Cué*

Terminado el Mundial, con la victoria española tras desplegar el mejor futbol en el cierre del toreo, imponerse al anti-futbol de una selección argentina que lejos de enamorarnos con su juego nos provocó nauseas por su actitud antideportiva, bravucona y cobarde de la mano del que mejor mueve el balón en sus pies pero que este torneo evidenció que no comprende los valores reales del futbol y la importancia de ser ejemplo para la niñez y la juventud. Enhorabuena a España, una estrella más al pecho, a lucirla con orgullo y defenderla bajo los mismos valores con los que la han conseguido.

La final que ahora nos atañe es la que disputará uno de los buenos toreros mexicanos que tenemos hoy en día. Héctor Gutiérrez ha llegado a la Copa Chenel 2026, con la intención de labrar su camino en Europa desde el ruedo. Comenzó la Copa sin apoderado, con su capote y su muleta en la espuerta cargada de intenciones sostenidos en su capacidad, su hambre de triunfo, su humildad por ese buscar ese camino y con la seguridad que es un pedazo de torero.

Es ya la sexta edición de la Copa Chenel, auspiciada por la Fundación Toro de Lidia y que ha dado estupendos resultados en cuanto al lanzamiento de toreros que han conseguido entrar al complejo y duro mundo de las grandes ferias.

Héctor hizo su presentación el 28 de marzo en San Agustín de Guadalix en la fase clasificatoria, alternando con Tomás Campos y Mario Navas ante toros de Partido de Resina y Moreno Pérez-Tabernero. Esta tarde desde que se abrió de capa con su personal estilo, cuajó verónicas formidables. Su actuación impactó por el gran nivel mostrado, la madurez y la solidez de su concepto. En ambos toros estuvo realmente bien, pero falló con la espada en ambos. Fue tal el nivel que mostró que pasó a la siguiente ronda que se llevó a cabo en San Martín de Valdeiglesias el 27 de junio, alternando nuevamente con Mario Navas, -que por cierto es otro gran torero- y con Fernando Plaza ante tres toros de Castillejo de Huebra y Adolfo Martín. En esta tarde, Héctor brilló a gran altura, sobre todo con el buen toro de Adolfo Martín, que como sabemos, proviene de un encaste complejo, con matices técnicos muy precisos y que requiere absoluta entrega y firmeza por parte del torero. Con este toro Gutiérrez dio cátedra. Sereno, templado, artista y muy intenso. Lo cuajó. Le cortó una oreja con mucha fuerza a ese toro y otra al sobrero, abriendo la Puerta Grande.

El 11 de julio, en la primera semifinal en terna, los toros no prestaron ninguna opción a la tercia que solamente pudo demostrar disposición y torería.

Una semana después, el pasado sábado 18 en Alalpardo se disputó la segunda semifinal, con seis matadores, el sorteo le benefició y Gutiérrez arrasó cuajando de principio a fin a un toro con mucha movilidad y transmisión de Zacarías Moreno. Viendo desde la salida el motor y prontitud del toro, cambió el tercio Héctor con un solo puyazo. Apostó al poder del buen astado confiando en que su tauromaquia le permitiría conseguir que el toro se fuera templando y embistiendo con ritmo a los vuelos de su muleta. Una faena limpia, de poder con base en la suavidad y el ritmo, sin perder pasos entre pase y pase, con verdad, entrega, temple y arte. Cuajó al toro y lo mató de una gran estocada para cortar dos orejas de ley que lo colocan en las puertas de conseguir un sueño y una meta más en su carrera.

Confirmará Héctor Gutiérrez su alternativa en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid el próximo jueves 30 de julio por la noche en la gran final de la Copa Chenel. Alternará con su padrino Alejandro Marcos y de testigo Manuel Diosleguarde ante seis toros del maestro Capea, ídolo de México y que esperemos tenga a Héctor en estos días en casa para tentar y torear algún toro a puerta cerrada.

No esperemos a que los nuestros triunfen allá para que sepamos valorarlos. Héctor desde novillero ha mostrado inmensas cualidades, hoy de la mano de una importante casa taurina como lo es Feria Toro su camino es ilusionante.

X (antes Twitter): @rafaelcue

*Artículo escrito para el diario El Financiero, reproducido por voluntad del autor en Intelisport.