AL LARGUERO

Por: Alejandro Tovar Medina

Articulista invitado

Si el médico neurólogo judío austriaco Sigmund Freud (1856-1939), el famoso creador de la teoría del psicoanálisis que ayuda e investiga la comprensión del funcionamiento mental normal, e igualmente es método terapéutico que trata los conflictos del psiquismo humano, viviera, seguro que tendría material para divertirse si pudiera observar en México dos factores: la clase política y el manejo que se le da al futbol local.

Ambos sectores seguro que consideran que los fans y la ciudadanía en general está formada por gente ignorante, que no puede ni sabe reflexionar, que no fue a la escuela y, por lo tanto, debe aceptar todos sus términos como si el México actual fuera el de la Nueva España, donde no creer a misioneros y dominadores era el equivalente a morar en el infierno y hasta ser perseguido por herejía, rebeldía o lo que pudiera imputársele.

Mikel Arriola es la copia al carbón de Monreal en el Senado. Tratan de envolvernos con explicaciones que pueden convencer a los suyos pero nunca a quienes padecen la problemática o la conocen a fondo. ¿Cómo pueden explicar la extinción de ascenso y descenso? Eso no sucede en ningún país de cierto relieve; en México, sí. ¿Por qué no se dice que fue un esfuerzo para salvar al Atlas de irse, porque eso ponía en jaque –el descenso– a los dueños que han hecho inversiones? Fue un trabajo como el de Maximilien Robespierre (1758-1794), líder de los jacobinos en Francia, cuyo fervor revolucionario y compromiso, enemigo de los privilegios, profeta de la igualdad, lo hicieron único.

¿Por qué en las televisoras no se comenta el caso? Pues porque ellas son parte del negocio. «Los sueños son cartas desde el inconsciente», decía el maestro Freud, y tenía razón. El hombre puede tener sus ideas en claro, pero se establece la ley por medio del poder en cualquier rama. Es como en el juego de futbol, donde la presión obliga a la velocidad, y ésta te lleva a la imprecisión. El capital y sus dueños son ejecutores de normas y opciones establecidas.

La intensidad está de moda, porque es un estilo de vida actual. Pero las sujeciones que tienen el dinero y el poder controlan cualquier insurrección, aunque con ello se muestre una pérdida en la dimensión creativa, productiva y humana; porque todos esos factores se doblan por la fuerza que emana el poder de la ambición. Así, la visión del pueblo es como la memoria de hombres sin consuelo, sin que haya luces de futbol para temas oscuros.

No tenemos que ir muy lejos para ratificar el punto de vista. Es cosa de observar en nuestro medio que los grupos se dividen los puestos de mando e influencia entre amigos y familiares, como ducados franceses o ingleses. En la cancha, la gente entiende la paciencia de Renato Paiva, porque él cree en su proyecto, aunque no tenga plantel para competir y aspirar. Tiene Santos Laguna un grupo de muchachos que poseen dinámica, entusiasmo y entrega, pero no tienen capacidad resolutiva y futbol de solvencia. Cuando logran soltarse las amarras, prueban, pero viven lejos del éxito. Parece como si tiraran a un arco de futbol americano. Vivimos con un mundo interior espeso, confuso, complejo y saturado.

X (Antes Twitter): @Tovar1TV