Ney Blanco de Oliveira en la Corte del Rey

Charlas con Héctor Huerta

Capítulo XVI: ¿Qué fue lo que hizo el futuro Rey ante el Dynamo de Zagreb?

HÉCTOR: ¿Qué fue lo que hizo el futuro Rey en su debut, frente al Dynamo? ¿Se asustó como otros jugadores que enfrentan un partido internacional?

NEY: Pienso que antes de hablar de la noche de gloria de “Pelé” en el Maracaná, deberíamos de regresar a la antesala. Es importante rescatar algunos puntos que quedaron en el tintero, entre ellos su primer juego con el Santos y su debut con la selección brasileña.

Y otro aspecto que no debe pasar por alto es el por qué surgió lo del “Sací-Pereré” y lo de “Pelé”, ya que en su casa todos lo llaman “Dico”. En eso de los apodos, el brasileño es campeón mundial. No sólo es ingenioso para poner los apodos, sino que recurre a los diminutivos y aumentativos para darle más sabor al sobrenombre.

Aunque la prensa carioca lo bautizó como “Sací-Pereré”, relacionándolo con el duende de Monteiro Lobato, considero que esa intención fue efímera y se desvaneció con el tiempo. En el seno del Santos Futbol Club, desde las juveniles, le decían “Pelé”; y en su casa fue y sigue siendo “Dico”.

HÉCTOR: ¿Y por qué “Pelé”?

NEY: Sabrá Dios. La verdad -y eso está contenido en la cédula del primer partido con el equipo grande del Santos- es que siempre le llamaron así. El primer partido que jugó con el Santos fue el 7 de septiembre de 1956, siendo aún juvenil fue llamado para estar con el primer equipo. Ese partido se disputó en la ciudad de Santo André, estado de Sao Paulo, contra el Corinthians de aquella ciudad, que militaba en la segunda división. En dicha cédula se encuentra no sólo su nombre de pila, sino también el apodo de “Pelé”. En los pormenores del partido, dice la cédula, de los siete goles marcados por el Santos, uno está acreditado al futuro Rey. Y eso que sólo jugó 11 minutos; en la cédula se lee que reemplazó en el minuto 34 del segundo tiempo a Del Vecchio.

En ese mismo año de 1956, cuando yo estaba en el Palmeiras, el Santos me pidió como refuerzo para jugar un partido contra el AIK de Suecia. Fue ahí donde conocí en la cancha, de compañero, a “Pelé”. Confieso que no sabía nada en relación a él; todos nos dábamos cuenta que era un excelente prospecto, pero hasta ahí. Para ilustrarlo como un ejemplo: ese día jugó de mediocampista, lo que confirma que nadie advertía que ahí andaba el futuro Rey del fútbol.

HÉCTOR: ¿Cuándo y cómo juega por primera vez con la selección brasileña?

Vicente Feola

NEY: Tendríamos que saltar al año de 1957. Desde ese primer partido con el Santos, contra el Santo André, y luego frente al AIK de Suecia, poco o nada se mencionó sobre “Pelé”, que no fuera la observación de que era un excelente prospecto. Fue necesaria la tercera circunstancia en su vida (el torneo de Morumbí) para que apareciera el “Sací-Pereré” del Maracaná.

En 1957, la Confederación Brasileña de Deportes (CBD) quiso actuar seriamente con vistas al Mundial de Suecia, en 1958. Joao Havelange, entonces presidente de la CBD, resolvió dar una segunda oportunidad como director técnico de la selección a Flavio Costa, quien cargaba sobre sus espaldas la amarga experiencia de 1950.

Sin embargo, pese a las buenas intenciones, fracasó el plan de trabajo de Flavio Costa.

Flavio convocó a los jugadores que él consideraba idóneos para un Mundial y todo se truncó en una triste gira de mes y medio por Europa. Los malos resultados provocaron que Havelange cambiara de opinión y cuando la selección verde-amarilla regresó a Brasil fue disuelta. Varias figuras, mundialistas en 1950 y 1954, tenían toda la confianza de Flavio Costa, pero su salida provocó también otras salidas.

El presidente de la CBD, Joao Havelange, nombró como nuevo responsable al doctor Pablo Machado de Carvalho, y éste a su vez a Vicente “Gordo” Feola, como Director Técnico.

(Mañana: Las meditaciones de “Pelé”, durmiendo debajo de las tribunas).

Twitter: @emaciasm