Por: Rubén Romero

Articulista invitado

Algunos participantes en el Maratón Ciudad de México 2019 esperaban que el nuevo trayecto del maratón fuera más rápido que el del año anterior por ser “de bajada”, algo que vale la pena revisar.

La meta se ubicó 53 metros más arriba que la salida en ediciones anteriores, pero al invertir el trayecto, la meta quedó 53 metros abajo de la salida.

El trayecto desciende 50 metros entre la salida y el kilómetro 10, por lo que entre esa marca y la meta casi no hay diferencia de altitud, aparte de que entre los kilómetros 15 y 25 el trayecto se eleva hasta un nivel cercano al de la salida.

El reto para los corredores fue evitar la tentación de correr demasiado rápido los primeros 10K (que eran de bajada) para evitar “reventarse” en la parte final.

Pero algunos no se pudieron controlar, entre ellos Mathew Kisorio, el gran favorito, quien llegó con el récord personal más rápido de todos los élite y lideró el maratón por mas de 30 kilómetros, pero que corrió tan rápido los primeros 10K que tuvo que abandonar en el kilómetro 36.

¿En qué medida ayudó el nuevo trayecto a a los corredores? Para eso vale esta comparación:

En la edición 2017 del MCM (trayecto de subida) el 2.40 por ciento de los finalistas clasificaron para el Maratón de Boston, mientras que en esta Edición 2019 (de bajada) el porcentaje de clasificados fue del 2.06 por ciento. Hubo 407 clasificados entre un total de 19 mil 748 finalistas.

Pero los estándares de clasificación para Boston se “endurecieron” para 2019, lo que redujo la cantidad de corredores clasificados este año.

Para fines de comparación, y con la ayuda de Paco Galaviz, calculamos la cantidad de clasificados para Boston en este 2019 con los estándares de 2017, lo que nos llevó a una cifra de 554, lo que significa un 2.80 por ciento de los finalistas, un poco mayor al de 2017, aunque no mucho.

¿Cómo entender que en un trayecto que desciende 53 metros en lugar de subirlos, el aumento en el número de los clasificados haya sido solo marginal?

La explicación, muy probablemente, se encuentra en el “Efecto Kisorio”, que probablemente sufrió una buena parte de los corredores, y del que vale la pena aprender: correr demasiado rápido en la primera parte de un maratón no conduce a un final feliz.

Recuerda que correr es salud y algo más.., mejor calidad de vida.

Twitter: @Romerodromo

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