Por: Rafael Cué*

Articulista invitado

 

La plaza de toros de Las Ventas de Madrid tiene desde hace un par de temporadas como empresa a Plaza 1, encabezada por el productor taurino francés, Simón Casas, que en lo personal no deja de sorprenderme.

El Certamen de Novilladas nocturnas de promoción 2018 ha llegado con una novedad muy importante: en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid y la Academia Madrileña de Gastronomía, Plaza 1 ha creado un evento único para ofrecer a los madrileños y turistas, una experiencia distinta y novedosa, fusionando gastronomía y tauromaquia; el objetivo es la promoción de los productos madrileños, envuelta en el ambiente de la imprescindible promoción de la cantera del toreo. Los productores agroalimentarios de la Comunidad ofrecen sus productos en un ferial dentro de la propia plaza en las galerías y terrazas durante la celebración de las novilladas, que inician a las 21:30 horas. Los aficionados disfrutan de un ambiente extraordinario, tanto antes como después del festejo, ya que el cierre de puertas de la plaza de toros se realiza a la 1:30 horas. Esto he tenido la oportunidad de vivirlo en primera persona el viernes pasado.

El verano madrileño tiene vida y altas temperaturas climáticas. El gran acierto es la hora. Para la noche la temperatura es deliciosa, el clima es ideal para disfrutar de un festejo taurino, en este caso novilladas de selección, fundamentales para garantizar el futuro de nuestra fiesta.

Darle identidad propia a una plaza de toros es quizá el mayor reto para las empresas, son años los que toma lograrlo, sea la presencia del toro, la sensibilidad del público o el ambiente durante el festejo lo que caracteriza a cada plaza. Madrid intenta y logra en estos festejos una inteligente integración entre la ciudad y sociedad, con el rigor y seriedad de su concepto taurino.

La ciudad ofrece una inmensa y rica oferta gastronómica para todos los bolsillos. Puedes comer de maravilla sin importar casi el presupuesto, desde cocina tradicional española hasta las maravillosas fusiones tan de moda en el mundo. Presentar en colleras estos dos ámbitos madrileños, la tauromaquia y la cocina, es un acierto por donde se le vea. Terminando el festejo se pueden degustar todo tipo de pinchos y manjares a precios realmente accesibles. La noche madrileña sin duda tiene vida, y este esfuerzo e inversión envuelven al futuro taurino con calidez y buena cara.

Esta estación climática es la de mayor actividad taurina en España; claro que el clima ayuda, y mucho. Aunque el calor en la gran mayoría de la geografía hispana es intenso, los festejos taurinos se programan a partir de las 7 de la noche, lo que hace agradable asistir, además de que los toreros por lo general vienen muy embalados de la actividad casi diaria.

La novillada en Las Ventas es de lujo, pese a ser de selección; los toreros impecablemente vestidos, la plaza inmaculada, señorial, sabiéndose la catedral del toreo mundial. La presencia de los novillos, impecable, muy serios, de ganaderías que buscan también darse a conocer en el máximo coso. Novillos de Montealto para Lagartijo, Rafael González y Dorian Cantón, quien se presentaba en esta plaza. El juego de los novillos fue bastante bueno, más de uno debió irse sin orejas, pero los manejos de la espada lo impidieron. Lagartijo, novillero ya veterano, mostró buen concepto y oficio; la mejor faena de la tarde fue su primera, que malogró con la espada y pese a todo dio vuelta al ruedo. Su segunda faena la alargó sin ton ni son y la gente se lo reprochó. Rafael González mostró ganas toda la tarde, torero de arrebato que no dejó pasar la oportunidad y le cortó una oreja a su segundo. El galo Cantón tiene valor, algo frío, pero muy pronto para juzgarlo.

Lo que me encantó fue la entrada, alrededor de 6 mil espectadores, muchos de ellos turistas que por primera vez presenciaban un festejo taurino. Mucha gente oriental disfrutó todo: los caballos, los tumbos, las banderillas, incluso cuando algún novillo rascaba, se escuchaba el run run de asombro. ¿A qué voy con esto? A que cuando el espectáculo es visto sin prejuicios es fascinante y emocionante.

Los siguientes carteles son: el viernes 20 de julio, novillos de Santa Teresa y Couto de Fornilhos, para Ángel Jiménez, García Navarrete y Juanito; el 27, novillos de La Ventana del Puerto, para Alejandro Gardel, David Salvador y la presentación de un compatriota, el yucateco El Galo; el 3 de agosto, gran final, novillos de Juan Antonio Ruiz Román.

Sin duda un esfuerzo interesante que va dando resultados.

Twitter: @rafaelcue

 

*Artículo escrito para el diario El Financiero, reproducido por voluntad del autor en Intelisport.

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