AL LARGUERO

Por: Alejandro Tovar Medina

Articulista invitado

El 11 de junio inicia el Mundial con México rifándose con Sudáfrica en el renovado Azteca, que ahora se llamará Banorte. Será a la una de la tarde, por aquello de que la señal llegue a Europa con buenos horarios, sin importar que los jugadores se derritan en la cancha a esa hora terrible. La FIFA instala, una vez más, su dictadura donde sobran los disimulos y los privilegios de clase, porque estas acciones nos muestran con total claridad que hoy en día el futbol es populismo y negocio. 

Aunque los medios y la propia FMF tratan de reducir en lo posible el sentimiento ajeno, la realidad es del tamaño de las grandes dudas porque Malagón, el muchachito Mora, Marcel Ruiz, Huescas, Edson, el zurdo Chávez, Orozco Chiquete y César Huerta están fuera; con Santi Giménez y el mismo Alexis Vega en serias dudas. Nos toca ahora hacer las paces con la sombra del fantasma.

Todas las listas siempre dejan inconformidades y se notan ausencias o se sugieren sobrantes. Aguirre ha sido tema de ello. Para el Mundial de Sudáfrica llevó a Beto Rodríguez, su capitán en Pachuca, como lateral derecho, cuando Pity Altamirano estaba en su mejor momento. Carrilero de toda la banda, con servicios, disparos y goles espectaculares, fue ignorado. Igual en su momento, Manolo Lapuente, Bora Milutinovic, Mejía Barón miraron pobreza y desigualdad con otros ojos.

En la vida uno se da cuenta de que aprender a pensar bien puede ser lo más difícil del mundo. Se mira que en nuestro medio hay muertos sin sepultura y muchas tumbas sin nombre, así que de tan chocantes pruebas, se termina pensando que hemos perdido el talento para aprovechar la experiencia de otros, porque los medios nos obligan a creer que, con Aguirre y su tropilla, vamos a tener ante el mundo pinceladas estéticas coloridas y brillantes.

Pero si miras al interior descubres que el bochorno es visión crítica y objetiva, porque nuestra gente celebra una tímida victoria de local ¡en la fecha doce! Hay otros escenarios donde su afición quisiera quitarse la máscara de comunes para mostrar la cara de héroes, como los regios que terminan a golpes y protestando por sus derrotas porque la imaginación domina al mundo y se sienten asaltados, al igual que Jardine. Son las complejas formas para anclarnos en ese curioso mundo donde nunca aparecen las responsabilidades propias y solamente la maldad ajena.

Promover la risa, la ilusión y la esperanza en el futbol no es complicado, pero todo cambia si el talento no da para conseguir los objetivos, por más esfuerzo que se haga, porque también está visto que no todo es traer jugadores de cartel y alto costo, que no siempre rinden a la altura de la exigencia y de repente aparecen, como en Santos, chicos como Echeverría, Picón y el muchachito Mariscal, que muestran la calidad de la cantera, que ya es tradicional y dominio del DT Tapia. El hombre loco es un soñador despierto y nosotros somos esclavos de la nostalgia, pensamos en los héroes de los buenos tiempos y empezamos a comparar, sin reconocer que es otra época, con otros protagonistas y con un proceso que se alarga y con el que tenemos que vivir, según se ve. En general, uno tiene que abrazarse al presente y seguir esperando un mejor futuro. Por eso, es bueno recordar al maestro Sigmund Freud (1856-1939) que dijo con mucha certeza: “No somos responsables de nuestros sueños”.

X (Antes Twitter): @Tovar1TV