LA FIESTA ESTÁ VIVA
Por: Rafael Cué*
Es una realidad: quinientos años lo contemplan. Se trata de un argumento sólido y veraz, respaldado desde un inicio por el análisis histórico de la vida social y cultural de nuestro país.
Esta cultura tiene más años en México que nuestra Virgen de Guadalupe; de ese tamaño es el arraigo de la tauromaquia en nuestra nación.
En la actualidad, el intento de globalización cultural del mundo de las mascotas —una industria billonaria que, desde que Mr. Walt Disney, aficionado a los toros por cierto, humanizó a los animales a través de sus dibujos animados— ha inundado al mundo con mensajes falsos. Mentiras que, repetidas mil veces, a los ingenuos se les convierten en verdad, intentando provocar una triste opacidad cultural, el rechazo a las tradiciones y la pérdida del orgullo por la esencia de los pueblos.
Pese a esta oleada atroz, vil y malintencionada, existe la fuerza de la verdad: el sentir de un pueblo que se defiende para no ser eliminado culturalmente. Es momento de levantar la voz como sociedad ante el intento de borrarnos como mexicanos, de convertirnos en una inmensa masa manipulable a la que se le dice qué sí y qué no puede hacer, qué es correcto y qué molesta a los ojos de un grupo frágil ante la vida. Creen que, no hablando ni mirando a la muerte de frente, esta no los alcanzará.
Su única finalidad es mantener sueldos provenientes de agrupaciones extranjeras para infiltrar ideologías animalistas que colocan al humanismo por debajo del animalismo. Lo grave es que algunos políticos han caído en el juego y se suman a este movimiento buscando popularidad, nunca resultados. Ejemplo claro, triste y contundente: la señora Brugada en la CDMX. Pagó favores al nefasto Partido Verde, dejando en el camino miles de empleos directos e indirectos que viven de los toros en esta ciudad; provocó mesas vacías en restaurantes, habitaciones sin ocupación en hoteles y, lo más grave, nos privó de la libertad de acceso a la cultura.
Ante esta injusticia, Tauromaquia Mexicana A.C., EMSA, FCTH y taurinos particulares han dado un golpe en la mesa de la verdad y del sentido común.
Ha sido publicada una joya de nuestra cultura, del día a día del pueblo mexicano, de nuestras raíces y nuestra esencia. Bajo el más absoluto rigor de investigación, México es Taurino presenta datos contundentes, veraces y sostenibles para demostrar —a quien aún no esté convencido— que México es taurino.
Magnífica la coordinación editorial de don Antonio Rivera, eminencia peninsular de nuestra tauromaquia, apoyado por dos personas que enaltecen la vocación y los principios de la verdad: Ana Belén Michel y Guillermo Edgar, quienes, junto con quince fotógrafos, han logrado que este libro sea de lectura obligada para quienes hoy tienen en sus manos la libertad y los derechos de los mexicanos. Comenzando por la señora presidenta Claudia Sheinbaum, los 32 gobernadores, alcaldes, presidentes municipales, senadores y diputados, así como cualquier ciudadano, especialmente del ala prohibicionista, para que dimensionen lo que esta cultura significa para México y los mexicanos.
Magníficos textos de Fernanda Haro, Héctor Medina, Juan Álvarez y Salvador Arias, antecedidos por una brillante introducción de Antonio Rodríguez.
Adquiéralo; puede hacerlo en la Asociación Nacional de Matadores o mediante el QR impreso en la fotografía. Costo: $300.00
En un año tipo en México se celebran:
• 4,686 festejos taurinos.
• 669 municipios con festejos taurinos.
• 1,137 localidades con actividad taurina.
• 7 millones de mexicanos asisten a los toros anualmente.
• $9,398,283,210.00 pesos es el valor estimado de esta industria.
• 170 mil hectáreas en perfecto equilibrio ecológico destinadas al toro de lidia.
• 42% de las localidades con actividad taurina se encuentran en municipios con población indígena.
• 80% de los festejos taurinos se realizan en poblaciones de menos de 100 mil habitantes.
• 61% de los festejos se llevan a cabo en poblaciones menores de 25 mil habitantes.
X (antes Twitter): @rafaelcue
*Artículo escrito para el diario El Financiero, reproducido por voluntad del autor en Intelisport.
