Una mala temporada cuesta más de lo que significa no estar en liguilla. Porque con los laguneros no opera eso de: “Voy al Santos Laguna man´que pierda”. Resulta que para los de esta comarca es todo o nada, ¿y así queremos o nos decimos la mejor afición? Creo que estamos muy lejos de serlo. El torneo anterior, el cambio de técnico le costó mucho a los guerreros: la contratación de Caixinha, su liquidación, quedarse fuera ¡y del repechaje! La afición lagunera castiga porque está acostumbrada a las vacas gordas y, cuando llegan las vacas flacas, ¡ahí te ves! Así es la vida: cuando te subes a un avión ya no quieres viajar en autobús. Para nosotros los venerables –ancianos–, nuestra ilusión era que tanto Laguna como Torreón no bajaran a segunda. Jamás hubiéramos pensado ni siquiera entrar a la liguilla, mucho menos el campeonato. En pocas palabras, una buena afición está con su equipo en las buenas y en las malas, los demás son villamelones. 

A raíz de lo anterior, de las protestas y exigencias de esta afición que todavía no conoce a su equipo, que Ale se puso vivo y retó a algunos aficionados inconformes, de esos gritones que se escudan en la multitud, a una reunión para que dijeran frente a frente el ¡por qué de sus dolencias! Bien se vio el directivo y sobre todo muy lopezobradorista: “Platicar con el pueblo bueno y justo”. Los escuchó, los abrazó y después no contestó lo que no quiso, sobre todo eso que vendrá en el 2026 cuando “se acabe la multipropiedad”. ¿Por qué… se acabará? Duró mas de tres horas el ejercicio y sí hubo preguntas que lo sacaron de quicio.

Afirmo que la afición lagunera no conoce a su equipo, porque no entiende que es un productor de talentos y no un comprador de cracks, nunca lo ha sido, salvo cuando se recuperó al equipo y llegaron Oswaldo, Ludueña, Estrada, el regreso de Vuoso, y uno que otro más, allá por el 2006. De ahí a la fecha, Santos Laguna se a dedicado a buscar talento en ciernes, que ha venido aquí a crecer, para luego ser vendido al “América” de preferencia.

Estamos molestos por el torneo anterior, estamos tan enojados que no alcanzamos a comprender cómo un equipo con los mismos 10 jugadores –sólo faltaba Valdés– llegó a la final y, a los meses, ni siquiera entró al repechaje. He oído muchas cosas: ¡desmantelaron al equipo! ¡Se fueron al Atlas! Cuando sólo se fueron Furch y Abella, que a este último ya nadie lo quería. ¡Nos hacen falta delanteros! Aunque comparando la productividad del Santos Laguna vs Atlas, los Guerreros anotaron en 25 ocasiones y los rojinegros sólo 21 en todo el torneo de clausura 2022. El problema señores y señoras, señoritas y demás, está en la defensa, les informo que el Atlas sólo recibió 15 goles en los 17 partidos, y los guerreros, 25. En resumen: Santos Laguna fue la tercera mejor delantera, pero fue la tercera peor defensa. Pregunto, ¿qué necesita reforzar el equipo lagunero? A mi juicio le faltan laterales, los que tiene son improvisados, ni Campos ni Orrantia lo son. Los muchachos hacen todo lo posible y van bien al ataque; sin embargo, no han sido tan eficientes al no evitar tanto centro que le han costado goles al equipo.

Santos Laguna enfrentará este “Apertura 2022” conservando todo su plantel: Acevedo, Félix Torres, Dória, Cervantes, Gorriarán, Leo Suárez, Brian Lozano, Harold Preciado, Hugo Rodríguez. Además, los jóvenes como Jordan Carrillo, Diego Medina, “Mudo” Aguirre, Prieto. Regresa Correa y llega Brunetta, medio volante. Por ahí me pueden faltar algunos, lo cierto es que el equipo me suena bien y podría asegurar que peleará los puestos de arriba. Es el mismo equipo que llegó a la final en el 2021. El técnico es una incógnita, Fentanes iniciará un torneo y estará sujeto a manejar jugadores de mucho carácter. Esto, para el que escribe, implica un riesgo mayor. Ojalá por él y por el equipo, se den los resultados. 

Hasta la próxima.