AL LARGUERO

Por: Alejandro Tovar Medina

Articulista invitado

El húngaro Endre Friedman (19131954) y su bella amante alemana Gerda Taro (1910-1936) eran artistas valientes y aventureros. Fotógrafos de guerra, formaron dueto para firmar con el nombre de Robert Capa, creando un mito con su Leica model D. Endre desembarcó en Normandía (junio 6, 1944) con los aliados. Sus tomas son históricas y base para “Salvar al soldado Ryan” de Spielberg. Taro fue ojo estelar en la guerra civil española. Vendían para la famosa revista Life.

Gerda murió en su elemento, en España, en un ataque aéreo la arrolló un tanque en descontrol. Friedman perece en Vietnam, en un campo minado. Con ellos el mundo y los medios supieron y lo saben ahora mismo, que el fotógrafo de ley tiene ojos que lo ven todo, e integran en su imagen perfecta. Capa, rudimentario. Hoy la cancha de los héroes del futbol son vistas por decenas de ojos electrónicos, que desvelan cualquier gesto, cualquier detalle y hacen intuir para leer labios.

Si aquellos (Capa) eran comprometidos con la sociedad de su tiempo, los técnicos de tv hoy muestran que nadie puede escapar de lo que es. Todos vimos los gestos y el sonrojo en su cara morena de Rashford, Sancho y Saka frente al gigante Gigi Donnaruma (22) fenómeno del Milan que debutó de 16 y un año después ya estaba en selección, como sucesor de los Buffon, Galli, Albertosi, Toldo, Zoff, Pagliuca, Zenga. Con dos mastines delante: Bonucci (34) y Chiellini (36).

La fiesta italiana fue completa. Roberto Mancini (56) fue crack de la Sampdoria que perdió la Champions con el Barcelona en 1992 con el golazo de Koeman. Su compañero de ataque era Gianluca Vialli, que ahora es su asistente. Ambos vienen de un gran recorrido. Vialli superó un cáncer y Mancini fue campeón de la Premier con Manchester City. El domingo, el futbol les dio la gloria. 

Si uno lo provoca, todos los días se aprende algo. Uno quisiera conservar distancias pero ve las diferencias con claridad. Los comentarios son suaves y por encima solamente. A Chucky lo medio matan y no pasa nada. México no puede hacer un gol a TyT en un torneo flojo, tibio, mediocre. La fama de cualquier tipo, consume; a veces el famoso está ahí para ser devorado.

La ceremonia inicial nos trae también el sello de los caracteres individuales cuando se entonan los himnos. Italianos e ingleses lo hicieron con gran fervor y a viva voz, no como algunos de los nuestros, como entre dientes o como si rezaran. Después, en materia de futbol, de arbitraje y de pasión, usted habrá notado la diferencia. Parecían una manada de leones en un campo de fábula.

El futbol es una máquina que produce millones y arrastra los corazones como quien barre ilusiones. Da héroes y muestra que la gente que hoy te adora, luego puede llegar a odiarte. Por ello todos escuchan a Roy Keane, ex volante estelar del Man U., ahora comentarista temible, que reprochó a Sterling y Grealish, astros millonarios por negarse a tirar penales, lo que dio acceso a los jovencitos Sancho y Saka, que fallaron y fueron insultados y discriminados en redes sociales. 

La Eurocopa ya es historia, por más que aún se vea el cambio de velocidad de Trippier por derecha y el centro a segundo palo para la zurda de Shaw. Un regalo de futbol, de esos que se atesoran como las fotos de Robert Capa, cuya mística y escencia sigue en el aire y es eterna. Tal vez porque nos resistimos a ser objetos de consumo y aún nos quedan ideas, arte y amores.

Correo electrónico: arcadiotm@hotmail.com