Por: Rubén Romero

Articulista invitado

En el argot de los corredores de alto rendimiento se dice que: ‘paso uniforme rompe récords, paso variable rompe corazones’.

Lo que eso significa es bien sencillo: cuando se trata de romper un récord mundial lo que debe hacerse es “hilar muy fino”, correr lo más uniforme posible para optimizar el uso de su energía y minimizar su cronometraje final.

No es un secreto decir que un corredor que varía su velocidad durante una carrera podría llegar en primer lugar, aunque no registre su mejor tiempo.

Joshua Cheptegei rompió por 6 segundos la marca mundial de 10 mil metros que Kenenisa Bekele tuvo en su poder durante 16 años.

Un análisis detallado de la manera en que cada uno de ellos desarrolló su carrera permite ver que Cheptegei corrió a un promedio de 2’37” por cada mil metros durante los primeros 9 mil, donde el registro más “lento” fueron los primeros mil metros con 2’37″90 mientras que el más rápido fue el tercero con 2’37″10.

Cheptegei nunca “subió” a 2’38” ni “bajo” a 2’36”. La única excepción fueron los últimos mil metros, que los corrió en 2’34″30.

Bekele, por su parte, corrió sus primeros mil metros 2 segundos más lento que el promedio de Cheptegei, y los segundos 2 mil metros los corrió 2 segundos más rápido que el promedio de Cheptegei.

Esto deja claro que el paso de Bekele no fue tan uniforme como el de Cheptegei.

¿Cómo explicar la uniformidad del paso del ugandés?

Eso fue posible gracias al uso de la tecnología “Waveligth”, que consiste en pequeñas luminarias separadas entre sí cada 40 centímetros, instaladas a lo largo de la parte interna del primer carril, que emiten destellos de luz itinerantes que avanzan al paso que se les programe, que en este caso fue el de récord mundial.

Todo lo que tiene que hacer el corredor es apegarse al ritmo que le marque su “liebre lumínica” para estar seguro de que esta optimizando el uso de su energía. Nada se deja “al sentimiento”.

Aquí la pregunta: ¿qué cronometraje hubiera registrado Bekele si hace 16 años hubiera contado con la “Wavelight”? ¿son comparables ambas marcas entre sí?

Quizá la respuesta la tenga la británica Liz McColgan, campeona mundial de 10 metros en 1991. A algunos récords se les debiera señalar con un asterisco.

Recuerda que correr es salud y algo más… mejor calidad de vida.

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