En el quinto año de los duelos de comodines en las Grandes Ligas creo que se presentaron los mejores juegos en la breve historia de esta etapa. La victoria de los Azulejos de Toronto del martes pasado estuvo fabulosa, contra todos los pronósticos desde el momento en que llegaron con el partido empatado a la séptima entrada, lograron pasar sobre el bullpen más efectivo de 2016, quienes no emplearon a uno de los relevistas más efectivos de todos los tiempos, Zack Britton.

Es tan venenoso el lanzamiento en “sinker” del zurdo que varios le han preguntado, en confianza, como le hace, algo que el cerrador de los Orioles ve más como un cumplido que una reclamación.

Luego del partido de anoche entre los Mets de Nueva York y los Gigantes de San Francisco fue un señor duelo de pitcheo entre dos de los lanzadores más espectaculares en la actualidad, Madison Bumgarner y Noah Syndergaard.

El zurdo Bumgarner respondió de nuevo y seguramente el equipo de los años pares (los Gigantes han ganado la Serie Mundial en 2010, 2012 y 2014) ya tiene nerviosos a varios, por lo pronto están en el camino de los Cachorros de Chicago.

Hay quienes no están de acuerdo con la forma tan cruel como se despide la competencia a un plantel que avanza a a la postemporada, en un solo juego lo pierde todo; en mi opinión me agrada el duelo de comodines principalmente por el peligro de irse en un solo partido.

No estaría de acuerdo si corriera peligro de salir así un Dodgers, Cachorros, Medias Rojas, Indios, Nacionales o Rangers, es decir un campeón divisional, a los demás equipos se les está otorgando una oportunidad extra a pesar de no ganar su sector.

Cuando llegó el comodín a Las Mayores bajó un poco el valor de ser campeón de la división, quien avanzaba como el mejor segundo lugar tenía casi los mismos beneficios del mejor récord de ambas ligas, desde que hicieron el duelo de comodines hay un verdadero beneficio de ser primer lugar de la división.

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