México ha dado un gran paso en su presentación en la Copa América; era muy importante pasar sobre Uruguay, sobre todo porque de esta manera evitaríamos enfrentar a Argentina en cuartos de final. Los mexicanos lo hicieron bien, sobre todo en el primer tiempo en el que se vieron dominadores. Para el segundo tiempo y con 10 hombres, Uruguay se hizo dueño del balón, los verdes me dio la impresión que se sintieron ganadores, los invade la confianza, después viene la expulsión de Guardado, el gol de GodÍn, y en ese momento reaccionan, retoman el control del partido y se da el resultado.

Osorio es un tipo inteligente, se desenvuelve bien ante los medios de comunicación, su paciencia y mesura en el hablar son su mejor arma. Sin embargo, los resultados nos hacen decir: ¡No te mueras nunca! Hasta ahora ha planteado muy bien los partidos; se nota que observa al rival que va a enfrentar, porque nunca pone la misma alineación. Con Uruguay jugó sin laterales; tres centrales: Araujo, Márquez y Moreno; con Layún por derecha un poco más al ataque; será porque los charrúas no atacan por los costados y sí recurren a los centros por tener excelentes cabeceadores. En fin, Osorio la ha hecho y bien; esperamos, por el bien de la selección, que se le sigan dando las cosas.

Murió el más grande; a casi 50 años recuerdo haber visto aquella pelea contra Sonny Liston, mayo de 1965 – televisión blanco y negro –, en ese momento nacía a la fama el mejor campeón del mundo de todos los tiempos. No solo por su calidad sobre el ring, sino porque fue un  luchador por los derechos civiles de los afroamericanos. Campeón olímpico en Roma 1960, regresa a su pueblo Louisville en Kentucky y, a pesar de su triunfo, nada le quitaba ser afroamericano y sufre en una cafetería el rechazo al no quererle servir una dona. En ese momento renuncia al cristianismo y a su nombre ya que lo consideró un apellido de esclavo, ya no era más Cassius Marcellus Clay, Jr., ahora entra a la nación del Islam con el nombre de Muhammad Ali. Rechazó darse de alta en el ejército para no ir a la guerra de Vietnam, fue despojado de su título y condenado a 5 años de prisión. Defensor de los derechos civiles, le otorgan la Medalla Presidencial de la Libertad y lo entronizan al Salón de la Fama del Boxeo. Sin duda un hombre que luchó mucho por los de su raza y un gran campeón mundial. Descanse en paz.

Ayer fue día de la libertad de expresión y sin embargo, no por ello todos aquellos que tenemos la posibilidad de estar frente a un micrófono, tengamos derecho a decir lo que se nos antoja y sobre todo cuando afectamos o nos metemos con la dignidad de un ser humano. Confieso que no soy un periodista, simple y sencillamente porque no me preparé para ello; fui a la Universidad y me titulé en Administración de Empresas. La vida me llevó hasta donde estoy en los medios de comunicación; he cometido muchos errores, la edad te pone un poco más quietito y la madurez apenas me está llegando.

Por lo anterior me puse a buscar que características o cualidades  que debe tener un buen periodista, encontré algunas que el Periodista colombiano Javier Darío Restrepo comunicó en una de sus conferencias:

  • Ser un líder social
  • Ser buena persona
  • Ser un lector empedernido
  • Ser recto y audaz
  • Ser capcioso y ágil
  • Ser curioso
  • Tener ojo crítico
  • Ser investigador
  • Ser sobrio al redactar
  • Ser humilde

Así es que queridos colegas, ya saben a lo que le vamos tirando; y aquel que se crea que las tiene todas, está dejando de lado la última. Para mí la más importante.

Twitter: @patachueca93

FB: jesus aranzabal fernandez

 

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