La muerte de Javier Cepeda trajo a mi memoria muchos momentos inolvidables, y quiero dedicar a todos aquellos amantes del deporte de los bolos este Patachueca. 

Allá por los finales de los cuarenta del siglo pasado, apareció en el diario Excélsior de la capital, que la Selección Nacional de Boliche acudiría a los Estados Unidos a un torneo internacional. Al estilo chilango –fuera de la Ciudad de México todo es Cuautitlán–, pues esa selección era un equipo de la CDMX. Fue entonces cuando dos empresarios norteños, dedicados a la agricultura y la ganadería se juntaron y, molestos por semejante anuncio, lanzaron un reto a aquella supuesta Selección Nacional. Un combinado Chihuahua – La Laguna los enfrentaría a visita recíproca. Los empresarios eran Don Héctor Reynal, del estado grande, y Don Pedro Aranzabal, de estas tierras. El resultado de aquellos enfrentamientos ya se los podrán imaginar: ¡Ganó el combinado a la famosa Selección Mexicana!

Lo anterior dio pie a la creación de la Federación Mexicana de Boliche y entonces se realizó el primer torneo nacional en esta ciudad de Torreón, resultando campeón el equipo de Chihuahua y La Laguna Sub Campeón. En el año 1950, las instalaciones de Boliches Laguna estaban en la Mutualidad, ubicada en la calle Blanco, entre Morelos y Matamoros. Al año siguiente fue en Cd. Juárez el segundo campeonato. La Laguna devolvió el agravio y se coronaron campeones. Guillermo Estévez, Gabriel Ceniceros, Felo Diaz, Pedro Jaik, Beto Gutiérrez, Manuel Guijarro entre otros, fueron los campeones laguneros, y todos con una edad entre 20 y 21 años. Puros chavos. Hoy todos jugando en la gloria. A estos chavos los dirigía mi papá, y me platicaban que la disciplina fue fundamental para lograr el campeonato. Así era de importante La Laguna para el boliche nacional.

El Boliche en la Comarca ha sido parte de nuestra historia deportiva: el Recreativo, el Club Alemán, los Caballeros de Colón, el Casino de la Laguna, han sido instalaciones que reunían en su época a los amantes de este deporte. Personalidades como el Dr. Sada Quiroga, Don Felix Sesma, los hermanos Velázquez, Baldomero Esquerra, Fructuoso Arias y Salvador Capín, entre otros. Para ubicarnos en el tiempo, data de los años cuarenta para atrás. 

La afición era importante en la Comarca y a finales de los sesenta, Don Manuel Villegas volvió a poner a La Laguna en el mapa y nos dio lo que, sin duda, en aquellos años era el boliche más funcional y hermoso de la República mexicana. Totalmente automatizado, ubicado en lo que ahora es Hipermart Independencia, nos permitió volver a contar con campeonatos nacionales. Vivimos el campeonato nacional de Felo Diaz y Jaime Murillo, Felo, subcampeón individual. Las señoras Garza de la Mora: Beba, Mavisa y Anita, organizaban el campeonato de invitación femenil más importante de la nación, había oportunidad de ver a las mejores. 

Javier Cepeda, parte fundamental en los torneos de la Amistad en donde se reunían más de 10 ciudades de USA y México. Recordar a Don Enrique Alonso, Miguel Sánchez Carrillo y Don Cuco Esparza, que después del Bol Torreón construyeron el Bol Nazas. Y tantos amigos que fueron parte importante en mi afición por este deporte, inculcado desde mi infancia por mi padre, PATACHUECA.

Mi querido Javier: nadie, estoy seguro, ha podido juntar a 16 campeones nacionales, y tú lo hiciste cuando Bol Torreón cerró sus puertas. Ver jugar a: Bonetta, David Álvarez, Corona, Alanís, Barocio, Manzanares, Avelino, Felo Diaz, Jaime Murillo y tantos otros fue espectacular. Ese eras tú, y tu amor por el deporte de tus amores. Descansa en paz querido amigo inolvidable.

Nota: Ofrezco una disculpa a todos aquellos que disfrutaron tantos buenos momentos y que no son mencionados, pero le aseguro y lo saben que este tema da para mucho más. 

Hasta la próxima.