AL LARGUERO

Por: Alejandro Tovar Medina

Articulista invitado

Cuando el mundo ajeno se hace parte del nuestro, cuando la gente se convence de que los fantasmas regresan en invierno, cuando vemos que los grandes jugadores son para cualquiera, menos para Santos, cuando el club adopta una política de silencio que lo hace un coleccionista de pérdidas, la afición se pone a dudar si será equipo de competencia o solamente una comparsa, sin darse cuenta de que no se puede escapar a la decadencia a 25 años de su primer título.

Ciao. Mejor volvamos al papel de viajeros en el pasado, en busca de motivos de libertad, con solo apretar un botón, ese que nos lleva a Buck Showalter (65) que será el manager de Mets NY en 2022, un equipo que desea regresar a la élite, luego de grandes dudas, pues en los últimos cuatro años tuvo cinco manejadores. Confían en Showalter que antes dirigió a NY Yankees, Texas Rangers, Baltimore Orioles y Diamondbacks. Ha sido también exitoso analista en televisión y radio.

Ciao. Mejor volvamos al papel de viajeros en el pasado, en busca de motivos de libertad, con solo apretar un botón, ese que nos lleva a Buck Showalter (65) que será el manager de Mets NY en 2022, un equipo que desea regresar a la élite, luego de grandes dudas, pues en los últimos cuatro años tuvo cinco manejadores. Confían en Showalter que antes dirigió a NY Yankees, Texas Rangers, Baltimore Orioles y Diamondbacks. Ha sido también exitoso analista en televisión y radio.

Esas figuras nuevas en Mets son encabezadas por el formidable Max Scherzer (130 millones por 3 años), un lanzador estelar. Luego el jardinero Mark Canha (26.5 mdd por dos campañas). El jugador de cuadro Eduardo Escobar (20 mdd por 2) y completa el espectacular jardinero central Sterling Marte (78 md por 4 años) que se unirán con los astros Jacob deGrom, Pete Alonso y Francisco Lindor.

Claro, harán recordar a los increíbles Mets de 1969, que manejaba Gil Hodges y que no tenía muchas estrellas pero poseía la magia de Tom Seaver (25 victorias) apoyado por Jerry Koosman, el relevista Tug M Graw, el cumplidor Gary Gentry, con un novato que prometía, un tal Nolan Ryan. Los rivales Orioles venían con sus astros Brooks y Frank Robinson, Jim Palmer, Mike Cuéllar, Paul Blair, Boog Powell, sin embargo esa pandilla de Hodges y Seaver los arregló en cinco juegos.

Tom Seaver fue un lanzador de época. Jugó veinte temporadas (se retiró a los 47). Tuvo 311 victorias. Tiró un sin hit en 1978. Tres veces obtuvo el premio Cy Young. Cuatro veces ganó 20 ó más partidos y aunque jugó en varios equipos, fue con Mets donde más lució. Fue electo para el Salón de la Fama en 1992. Murió en 2020 a los 75 años. Era un pelotero con el alma iluminada.

Los grandes héroes del béisbol son como narradores invisibles que trasmiten su arte y llevan alegría y hechos que no se olvidan. Escriben historias con sus habilidades a diario y lo que para ellos es común, para el aficionado es tiranía del espíritu, sobre todo para los viejos fans que por radio imaginaban a sus astros, sin verlos, sin conocerlos, viviendo sin tecnología, solo con su fe. Esa fe en una vida mejor que les desea este columnista, con una navidad en familia muy feliz, con todos reunidos y sonrientes, con un techo digno, comida en la mesa y mucha salud, amigos.

Correo electrónico: arcadiotm@hotmail.com