La tragedia que están viviendo las inmortales “Chivas”, centro de atención de todos los medios de comunicación capitalinos, noticia de tiempo completo en los mas importantes programas deportivos, es preocupante. Verle la cara a Failtelson me preocupa, lo veo más enfermo que un leproso en tiempos de Jesucristo. Este periodista que se atrevió a decir que si las Chivas llegaran a descender o incluso desaparecer, el futbol mexicano se iría con ellos. Más o menos pero así fue su comentario. Para Patachueca, fue una estupidez.

Después del empate conseguido por las Chivas en su propio estadio contra Santos Laguna, debo confesar que, por un lado me dio gusto, porque este equipo lagunero, invadido por la desgracia de la lesiones y con la noticia de que a esa lista de incapacitados de uniría Fernando Gorriaran, mis expectativas de triunfo o empate en el Akron, se vinieron para abajo, sobre todo porque soy un convencido que los juegos se ganan en la media cancha. ¿Quién sustituiría a la  bujía? 

Almada movió sus piezas y como siempre recurrió a los jóvenes, muchachitos con gran futuro, capaces de plantarse en un estadio como el Akron, contra “las poderosísimas” Chivas Rayadas. Los pronósticos de los expertos era una victoria del “Campeonisimo”, la mamoneria de Mario Carrillo “El Capello”, se hizo presente con su comentario: “Al Santos Laguna es fácil marcarlo, es predecible”.  Un día después diría todo lo contrario.

Llegó la hora del partido, que gracias a Enrique Macías Jr. lo pude ver en su casa, al son de unas Coronas bien frías y un pollito de esos con un bote de cheve adentro. Solitos y tranquilos, vimos como se desarrollaba el partido. Los “Guerreros” dominando el primer tiempo, jugando bien; en la media no estaban los famosos, ni Valdés, ni Lozano, ni Rivas y, sobre todo, sin Gorriarán. Sólo estaban el chamaco Ronaldo Prieto y Cervantes.  La crónica no hablaba de lo bien que jugaban los verdes, todo era lo mal que estaban las Chivas. Sólo un comentario de lo bien que jugaba Santi Muñoz y ya. El segundo tiempo, ya faltando 20 minutos, una de dos: ¿Las Chivas se van encima o el Santos Laguna se echó para atrás? Los tapatíos resurgen como el ave fénix y se apoderan del partido y logran empatar al minuto 75, ¡Golazo de Angulo!

Tenía la ilusión que, en los programas de la capital, hablaran del Santos Laguna. ¡Qué bien jugaron los chamacos! ¡qué bien movió sus piezas Almada! ¡Cómo es posible que un equipo con tantas ausencias juegue sin complejos! ¡Queé manera de presionar! Pero no. Lo único que escuchaba fue: ¿Se irán Pelaez y Vucetich si no califica Chivas? Las chivas, las chivas, las chivas. Bla, bla bla. Los demás no cuentan. Me queda claro que, en el futbol mexicano, solo hay 4 equipos y sabemos cuáles son. Deberían hacer un torneo sólo ellos, para que ganaran un chingo de campeonatos. Podrán hablar de lo mal que está el arbitraje, de las tranzas de la FEMEXFUT, de la multipropiedad, pero les falta mucha autocritica. Entender al futbol mexicano, aprender de todos los equipos, estudiar cada uno de los partidos, saberse los nombres y alineaciones de todos los equipos. En fin, es mucho pedir. Estos “maistros más que periodistas o comentaristas, son unos soberanos “huevones”. 

Hasta la próxima. 

Twitter: @patachueca93