AL LARGUERO

Por: Alejandro Tovar Medina

Articulista invitado

El beisbol es ejemplo de vida y tiene respuestas para todo, así que en este octubre mágico, los fans quedamos enganchados a la TV, como prisioneros a su celda voluntaria, aunque los comentaristas se creen que la gente sabe todo, por lo tanto no le dan las explicaciones que harían por sí mismas que uno se hiciera la mitad de sabios que ellos pero deciden no enseñarnos, quizá porque hay mucho que ignoran y sienten mayor habilidad por el humor e incluso, por la fábula.

Hablan de la cirugía “Tommy John” y se quedan en el camino, aunque muchos han sido revitalizados por ella. Bien, Tommy John (76) era lanzador zurdo de Dodgers pero en 1974 con reposo y fisioterapia no mejoraba su lesión en el codo y el visionario médico del equipo, Frank Jobe le sugirió intentar con una intervención para sustituir los ligamentos destrozados por otros que llamó “prescindibles”. En ese tiempo no había ni resonancias ni ecografías. Tommy aceptó.

El esfuerzo extra en prácticas y partidos, la curva dañina para el codo y la velocidad impresa en cada lanzamiento lo tenían cerca del retiro. Jobe le puso un tendón del antebrazo y un año después, John estaba tirando de nuevo. Jugó hasta 1989, pasando luego por Yankees, Angelinos y Oakland. Tras la maravillosa operación ganó 164 partidos para un total de 288 en su carrera. Luego del gran pitcher vinieron muchos más para ratificar la técnica del Dr. Frank Jobe.

El caso se da para hacer mayor el mérito del mazatleco José Urquidy (25) que lanzó cinco entradas con solo dos hits a ‘Nats’ en el cuarto juego de la actual Serie Mundial.

Houston lo había “subido” en junio y su desarrollo ha sido brillante. El originalmente fue firmado como José Luis Hernández. Cambió su nombre por razones muy personales y 2017 le marcó de sufrimiento, pues pasó por el quirófano para reparar su codo derecho, con el mismo mal de Tommy John.

Se recuperó y el sábado hizo la hazaña, lo cual es una demostración de coraje, talento y valor, como igual se da para el goleador Mauro Quiroga (29) argentino del Necaxa, al que llegó por solo 300 mil dólares., luego de pasar por el ascenso en España por Las Palmas, Alavés, Vitoria y Lugo (donde tuvo una grave lesión de ligamentos) volvió a su país a un club de tercera, luego con el chileno Cuicó Unido y de ahí a México en un descubrimiento insólito de González Lash que luego fue botado del club, pese a que ha traído jugadores que luego son vendidos en cifras millonarias.

Esos son ejemplos claros. La visión de Hernández Lash supera a varios clubes que invierten demasiado y no siempre son correspondidos en este futbol nuestro tan contradictorio, donde los escándalos son como agua de río, que pasa y luego viene otro. La FMF ha dejado vivir el asunto del Veracruz cuando debió intervenir hace mucho y apagar el fuego con energía. Permite especulación.

En este medio de personajes neuróticos, la gente no ve una nueva forma de dignidad y hasta el humor tiene estilo de melancolía, porque el éxito es el afrodisiaco que hace creíble un proyecto pero entre los misterios del alma y las miserias del poder, se llega a creer que en esta obra de permanente atmósfera con aire irreal y delirante, lo absurdo es parte del guión.

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